Tomy Mereles, el pibe que juega bien, estudia y nunca se olvidó de agradecer
Hay jugadores que se destacan por sus goles. Otros por su talento. Y algunos, los menos, logran algo todavía más difícil: que todos hablen bien de ellos dentro y fuera de una cancha.
Maximiliano Tomás Mereles es uno de esos casos.
Tiene apenas 19 años, una sonrisa tímida y esa cara de buen pibe que no engaña a nadie. Quienes lo conocen coinciden en algo: Tomy no tiene maldad. Es compañero, respetuoso, solidario y agradecido. Creció rodeado de amor, valores y contención gracias a sus padres, Marcela y Maximiliano, y a la complicidad permanente de su hermana Milagros.
Por eso nadie se sorprendió cuando el miércoles por la noche se transformó en uno de los héroes de Lomas de Rivadavia en la semifinal del Torneo Apertura.
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