San Juan verde: el desafío y la importancia de cuidar el arbolado urbano

San Juan verde: el desafío y la importancia de cuidar el arbolado urbano
Cada 29 de agosto, Argentina conmemora el Día Nacional del Árbol, una fecha destinada a poner en valor la importancia de los árboles y promover la protección de las superficies arboladas. La iniciativa fue impulsada por el doctor y escritor Estanislao Zeballos y comenzó a celebrarse oficialmente a partir de 1901, con el objetivo de generar conciencia sobre la necesidad de forestar y conservar los recursos naturales.

En San Juan, donde las altas temperaturas, la escasez de agua y las características del clima hacen del arbolado urbano un elemento fundamental para la vida cotidiana, la fecha también permite poner la mirada sobre una problemática concreta: ¿en qué condiciones se encuentran los árboles de la Ciudad?
En diálogo con Telesol Diario, el subsecretario de Servicios y Ambiente, ingeniero Lisandro Cevinelli, señaló que el escenario actual es complejo, pero 

Más de mil árboles erradicados por riesgo

Uno de los datos aportados por Cevinelli es que durante la actual gestión ya fueron erradicados más de mil árboles, principalmente ejemplares secos, debido al riesgo de caída.

En general, el estado es bastante complejo porque no ha habido una renovación del arbolado público durante muchos años”, señaló. Entonces, se optó directamente por intervenir los árboles, sobre todo sobre todo en cuestiones más complejas como la necesidad de erradicaciones”.

Sin embargo, la intervención no se limita a estas acciones. También se realizan podas cuando existen situaciones como «interferencias con cables, por el tránsito vehicular o peatonal, o por alguna rama seca o quebrada”.

En cuanto al volumen de trabajo, destacó que las tareas alcanzan a una proporción muy importante del arbolado de Capital. Según indicó, durante el año pasado «se llegó a podar cerca de un 95%, y este año vamos a andar cerca, quizás un poquito menos, pero se intervienen casi todos los ejemplares que tenemos en la Ciudad”.


Malas podas y falta de riego, las principales preocupaciones

Entre las prácticas vecinales que generan preocupación aparecen las podas realizadas de manera incorrecta por particularesCevinelli señaló que una de las técnicas que se observa comunmente es la denominada “poda a pitón”, utilizada históricamente en la producción vitivinícola y trasladada al arbolado urbano.

El arbolado no debe podarse, a no ser que sea por alguna necesidad en particular. De lo contrario, lo ideal sería no podarlo”, señaló.

Otro de los problemas señalados es el estado de la infraestructura hídrica. El subsecretario explicó que se trabajó en más de 15 pasantes para intentar recuperar el ingreso de agua a diferentes sectores de la Ciudad, aunque existen barrios donde las redes de riego no están en condiciones adecuadas o el caudal no resulta suficiente.

«El vecino no ayuda a regar el árbol”, sostuvo, aún cuando desde el Municipio especificaron que los frentistas son responsables del cuidado de la forestación ubicada frente a sus domicilios y deben garantizar que los ejemplares reciban el agua necesaria colaborando con el riego manual.


¿Qué hacer si un árbol necesita una poda?

Ante un árbol seco, una rama que presenta riesgo o un ejemplar que necesita intervención, los vecinos pueden realizar un reclamo en el Municipio. Según explicó Cevinelli, se recomienda que las intervenciones sean realizadas por los equipos municipales; sin embargo, pueden solicitar el permiso correspondiente si desean realizar determinadas tareas por su cuenta.

El incumplimiento de las normas puede derivar en sanciones económicasLas multas están determinadas por ordenanza y los montos pueden alcanzar aproximadamente los $1.5 millones, aunque existen situaciones en las que se contempla una reducción.

«Estamos aplicando sanciones permanentemente; no solo por el hecho de sancionar, sino de educar de alguna manera al vecino”, afirmó el subsecretario.

Además, señaló que están trabajando junto al Juzgado de Faltas para analizar la posibilidad de incorporar medidas de carácter comunitario que complementen las multas económicas.

Más verde para la Ciudad: el plan de forestación en marcha

Mientras el diagnóstico plantea dificultades acumuladas, desde la Municipalidad de la Ciudad de San Juan aseguran que se está avanzando en un programa de renovación del arbolado público.

El funcionario explicó que hace aproximadamente tres semanas comenzó un nuevo programa de forestación, aprovechando el período estacional adecuado para la plantación. La idea es llegar a forestar más de mil árboles”, afirmó.

Pero el objetivo no es solamente sumar ejemplares. También se trabaja con los árboles desde edades tempranas para evitar problemas posteriores. Con la formación de los árboles jóvenes, buscamos que la copa esté bien arriba, bien levantada, para que no afecte el tránsito vehicular peatonal y no genere interferencias”.

En ese marco, el municipio realizó una actividad en el Centro Ambiental donde funciona el Vivero Municipal, que contó con la participación de escuelas y permitió mostrar parte de las tareas que desarrolla el área.

Se han mostrado todas las técnicas que hay que hacer y los trabajos que se van haciendo desde la Dirección tanto en la forestación, en las podas, la importancia del arbolado, del riego, que son tareas complejas y que por ahí pasan desapercibidas”.


Árboles, una infraestructura ambiental para la provincia

Dentro de los escenarios urbanos, los árboles cumplen funciones que van mucho más allá de lo paisajístico. Según ONU-Hábitat, contribuyen a aumentar la biodiversidad, mejorar la calidad del aire, filtrar contaminantes, reducir las temperaturas urbanas y favorecer el bienestar de las comunidades.

En ciudades con temperaturas elevadas, la vegetación puede contribuir además a generar espacios de sombra y disminuir el efecto de las denominadas islas de calor urbanas.

Por eso, el desafío para San Juan no pasa solamente por plantar nuevos ejemplares, sino también por garantizar que puedan crecer y desarrollarse adecuadamente. En una provincia donde el verde urbano tiene un papel central frente al calor y las condiciones ambientales, mantener una ciudad arbolada requiere planificación, recursos y una responsabilidad compartida entre el Estado y la comunidad.