Mario Hernández advirtió sobre el riesgo de crecida del río San Juan

Mario Hernández advirtió sobre el riesgo de crecida del río San Juan

El geólogo y gerente de sustentabilidad del proyecto Los Azules, Mario Hernández, advirtió que San Juan debe prepararse para una crecida importante del río San Juan este verano. Lo dijo en el programa La Ventana de Telesol, junto a Federico Ojeda, integrante del equipo de apoyo con 15 años de trayectoria en Veladero.

Hernández explicó que al deshielo natural de la nieve acumulada se le van a sumar las lluvias propias del verano, y eso puede complicar el escurrimiento. «Más allá del deshielo y el escurrimiento que se va a venir a la cordillera, hay que sumarle la tormenta de verano. Eso puede hasta duplicar el caudal de un colector grande y principal como lo es el río San Juan», afirmó.

El geólogo también cuestionó que muchas veces se construye sin pensar a largo plazo. Recordó que después de varios años secos, es común que se edifique en zonas que históricamente se inundan, sin tener en cuenta que el agua siempre vuelve a su cauce natural.

Sobre los trabajos en la cordillera, Hernández señaló que todavía va a demorar el regreso a zonas de exploración como Los Azules por el hielo acumulado y las bajas temperaturas de octubre. «Hoy, además de la nevada, hay temperaturas máximas bajo cero; eso está preservando la cantidad de agua y regulando el deshielo», explicó, y remarcó que «la seguridad está antes que la necesidad de volver», sobre todo por las pendientes congeladas.

Por su parte, Federico Ojeda contó cómo es la vida y el trabajo en yacimientos aislados, donde se desempeñó en transporte de personal y en el área aeronáutica. Detalló lo difícil que es trasladarse cuando hay temporales y las limitaciones que tienen los helicópteros por la altura, además del costo personal que implica estar lejos de la familia.

«En mi caso, sacábamos cuenta, me tocó perderme el 60% de la vida de mis hijos, pero uno sabe que está haciendo las cosas por ellos», dijo Ojeda. También destacó los acuerdos familiares para mantenerse en contacto y el apoyo que se genera entre compañeros cuando los caminos quedan bloqueados por el clima.

Ambos coincidieron en que las empresas y la comunidad necesitan entender los ciclos naturales de la montaña para evitar problemas serios. Con mediciones constantes del espesor de la nieve y protocolos de abastecimiento ante el mal tiempo, remarcaron que planificar con tiempo es la única forma de seguir con la actividad minera sin poner en riesgo a la población que vive río abajo.