Fondos mineros para reforzar la cuenca del Río Jáchal: volvió a funcionar el descargador de fondo de Cuesta del Viento

Fondos mineros para reforzar la cuenca del Río Jáchal: volvió a funcionar el descargador de fondo de Cuesta del Viento

La reparación del descargador de fondo del Dique Cuesta del
Viento, en Iglesia, volvió a poner en funcionamiento una estructura que llevaba
una década fuera de servicio. La obra, concluida en diciembre de 2025 y
financiada con recursos del fideicomiso minero, demandó una inversión
aproximada de US$1,7 millones y forma parte de un plan más amplio de
intervención sobre la cuenca hídrica del norte sanjuanino.

La puesta en funcionamiento fue realizada en el marco de
COPRE por la Dirección de Recursos Energéticos (DRE), EPSE y el Departamento de
Hidráulica, con participación del personal del Dique Pachimoco. La maniobra fue
programada como parte de las tareas preventivas de mantenimiento y preparación
ante una temporada en la que se prevé un incremento de los caudales de los
ríos.

El descargador de fondo es la estructura ubicada en la parte
más baja de una presa y cumple funciones centrales para la administración de un
embalse. Permite reducir el nivel del agua ante una emergencia o para realizar
inspecciones, retirar sedimentos acumulados, garantizar la disponibilidad del
recurso para riego y consumo durante períodos de bajos caudales y liberar
volumen antes de una creciente para reducir su impacto.

Su recuperación cobra especial importancia frente al
escenario hídrico que atraviesa la provincia. La posibilidad de contar con
mayores volúmenes de agua obliga a reforzar las condiciones de seguridad y
operación de los diques y de toda la infraestructura vinculada con el manejo de
la cuenca.

Diez años fuera de servicio

El descargador de fondo de Cuesta del Viento permaneció
aproximadamente diez años sin operar debido a daños en el blindaje de su
desembocadura. El problema demandó estudios técnicos para determinar las causas
y las alternativas de reparación.

Los trabajos finalizaron en diciembre de 2025 y fueron
financiados mediante un fideicomiso minero. De esta manera, los recursos
vinculados con la actividad minera fueron destinados a una infraestructura que
cumple una función estratégica para la administración del agua en Iglesia y
Jáchal.

La inversión aproximada de US$1,7 millones se incorporó a un
esquema de obras que busca mejorar distintos componentes de la cuenca hídrica
del norte de San Juan.

Una operación que volvió después de una década

La maniobra de puesta en funcionamiento se desarrolló en
etapas. Primero se realizaron pruebas de apertura y cierre parcial de la
compuerta de la embocadura para comprobar el funcionamiento del sistema.
Durante esa instancia se registraron inconvenientes menores que fueron
solucionados en el momento.

Luego se incorporó caudal a través del equipo generador de
la central para evitar que el material sedimentado ingresara en la zona de
salida de la turbina al momento de abrir el descargador.

Posteriormente se efectuaron aperturas parciales
programadas, con distintos porcentajes y tiempos de duración. El caudal fue
incrementándose de manera escalonada, desde el 20% hasta el 40% de apertura,
antes de proceder al cierre de las compuertas.

La primera masa de agua liberada por el descargador llegó al
Dique Pachimoco, aguas abajo, aproximadamente a las 18:25.

Del operativo participaron cuatro ingenieros de la Dirección
de Recursos Energéticos, entre ellos profesionales de las especialidades civil,
electromecánica y agrimensura. EPSE intervino con tres ingenieros
electromecánicos y su equipo de operación y mantenimiento, mientras que el
Departamento de Hidráulica aportó un ingeniero civil junto con el personal
encargado de la operación del Dique Pachimoco.

Antes de la maniobra se informó a la población mediante
medios periodísticos y a través de la Municipalidad de Jáchal.

El fideicomiso minero y las obras sobre la cuenca

La reparación del descargador de fondo se integra a una
agenda de inversiones que busca fortalecer la infraestructura hídrica de los
departamentos del norte.

Dentro de ese esquema aparecen como obras prioritarias las
mejoras sobre los canales Romo, Chita y Agua Negra, en Iglesia. Estos proyectos
apuntan a mejorar el funcionamiento del sistema de conducción y distribución
del agua en una zona donde el recurso hídrico tiene impacto directo sobre las
actividades productivas.

En Jáchal, otro de los avances fue la finalización del Canal
del Norte, inaugurada en junio de este año. La obra permite incorporar una
importante cantidad de hectáreas al sistema de riego y ampliar la superficie
disponible para la producción.

De esta manera, las intervenciones financiadas mediante
recursos del fideicomiso minero no se concentran exclusivamente en
infraestructura vinculada con la actividad extractiva. También alcanzan obras
consideradas estratégicas para la gestión del agua, la producción y la
protección de las poblaciones ubicadas aguas abajo de los principales embalses.

Preparar la cuenca para mayores volúmenes

La recuperación del descargador de fondo de Cuesta del
Viento adquiere una dimensión adicional en el actual escenario hídrico. Luego
de varios años caracterizados por bajos caudales, la posibilidad de una
temporada con un volumen significativamente superior obliga a contar con todas
las herramientas disponibles para administrar el agua.

En ese contexto, el descargador permite disponer de una
alternativa para reducir el nivel del embalse, manejar sedimentos y generar
capacidad de amortiguación frente a una eventual creciente.

La intervención sobre Cuesta del Viento, junto con las obras
sobre los canales Romo, Chita y Agua Negra y la finalización del Canal del
Norte, forma parte de una estrategia de fortalecimiento de la cuenca del Río
Jáchal.

El objetivo es que la infraestructura hídrica pueda
responder tanto a períodos de escasez como a escenarios de abundancia,
utilizando los recursos disponibles para mejorar la capacidad de regulación,
conducción y distribución del agua en Iglesia y Jáchal.