
Caminar deprisa, incluso cuando no hay urgencia , puede parecer un hábito inofensivo, pero para la psicología, es un comportamiento revelador de cómo una persona vive el tiempo, las emociones y el entorno.
La especialista Leticia Martín Enjuto , psicóloga clínica, explica que quienes tienen la costumbre de moverse rápidamente «suelen tener una personalidad activa y orientada a metas «. No les gusta perder tiempo y tienden a avanzar con eficiencia, incluso en situaciones cotidianas donde la prisa no es real.
Cinco razones por las que alguien camina rápido sin apuro:
Ansiedad o estrés interno
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