Zagui no cayó: se quedó tendido en el tatami para enseñarnos a levantarnos

Zagui no cayó: se quedó tendido en el tatami para enseñarnos a levantarnos Zagui no cayó: se quedó tendido en el tatami para enseñarnos a levantarnos Editar epigrafeEditar embed 

Fabián Zagaglia está tendido en el tatami. No como quien se rinde, sino como quien espera el momento justo para volver a ponerse de pie. Así fue siempre su manera de vivir: con la paciencia del que sabe que ninguna caída es definitiva y con la certeza de que levantarse también se enseña.

Acuariano, nacido un 16 de febrero, comenzó su camino en el karate en el Centro de Educación Física de Mar del Plata, la ciudad que lo vio nacer. Desde entonces, fueron más de 50 años dedicados al karate, no solo como disciplina deportiva, sino como una forma de entender la vida. Instructor de la Federación Argentina, su frase quedó grabada en generaciones enteras:
«Caer, caer, caer… y volver a levantarse».

Fabián con su hijo Manuel quien seguramente será el responsable de seguor con su legadoEditar epigrafeEditar embed 

Pero Zagui fue mucho más que un sensei. Fue cartero en Mar del Plata, estudiante incansable, docente de educación primaria recibido después de 45 años, con pocas materias pendientes para recibirse de abogado. Fue locutor de eventos, trabajador de radio, una voz conocida y querida. Y, sobre todo, fue un hombre que nunca dejó de aprender para poder enseñar mejor.

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