
La resolución 187/2025 de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) desató una gran controversia debido al uso de términos considerados obsoletos y ofensivos en su anexo sobre la evaluación médica para acceder a pensiones por invalidez laboral. Expresiones como «idiota», «imbécil» y «débil mental» para hacer referencia a personas con discapacidad intelectual fue ampliamente criticado, generando un fuerte rechazo en la comunidad.
Andrés Agüero Schüklendër, psicopedagogo y especialista en el tema, expresó su preocupación al respecto: «Lamentablemente, no es una resolución que beneficie al colectivo, sino que tenemos que estar hablando nuevamente de un modelo de discapacidad que hace mucho tiempo dejó de usarse«. Además, destacó que la inclusión de estos términos por parte de un ente encargado de defender los derechos de las personas con discapacidad es «alarmante».
«Me llama la atención que un organismo gubernamental que, en teoría, debería bregar y hacer cumplir los derechos de las personas con discapacidad, esté decidiendo cuáles son los parámetros que una persona debe cumplir para ser beneficiario de una pensión no contributiva«, sostuvo el profesional, y agregó: «Esto nos hace volver 100 pasos hacia atrás; pasos que hemos dado con mucho sacrificio y con muchas luchas por parte de profesionales de distintas áreas y, sobretodo, de las propias familias «.