
Un divertido episodio interrumpió un partido de fútbol amateur en la ciudad turca de Konya. Un perro se convirtió en el inesperado protagonista al ingresar al campo de juego y negarse a salir.
El can, visiblemente cómodo sobre el césped, se tumbó plácidamente mientras jugadores y árbitros intentaban convencerlo de abandonar la cancha. Al ver que el animal no cedía, el juez detuvo el partido y, entre risas, le mostró una tarjeta roja al amigable animal.
x Contenido externo embebido
Finalmente, el árbitro levantó al perro en brazos y lo retiró del campo, cerrando el momento con una ovación generalizada.
« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »