El caldo de cultivo, si la economía no pega la vuelta rápido, es inmejorable para el peronismo. El fantasma está ahí. Quizás sea mejor no llamarlo.
El caldo de cultivo, si la economía no pega la vuelta rápido, es inmejorable para el peronismo. El fantasma está ahí. Quizás sea mejor no llamarlo.