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El miércoles 7 de enero, el equipo de la Clínica Santa Clara San Juan enfrentó una situación de gran complejidad. Ese día, una paciente ingresó en paro cardiorrespiratorio atravesando un infarto anterior extenso, uno de los cuadros cardiovasculares más graves y de mayor riesgo de mortalidad. La rapidez del diagnóstico, la coordinación entre los distintos servicios y el compromiso de cada profesional hicieron posible un desenlace favorable en muy poco tiempo.
Desde el primer momento, la paciente fue asistida por el equipo de Guardia y Unidad Coronaria. El Dr. Matías Motter, cardiólogo, recordó la gravedad del cuadro y la urgencia de actuar: «La paciente ingresó en paro, con un síndrome coronario agudo. Se realizaron maniobras de reanimación avanzada y logramos estabilizarla para llevarla rápidamente a Hemodinamia».
En pocos minutos, la paciente ya estaba en la sala de Hemodinamia, donde se confirmó que la arteria responsable del infarto era la descendente anterior, clave para el funcionamiento cardíaco. Allí se realizó una angioplastia de urgencia que permitió abrir la arteria y restablecer el flujo sanguíneo.
Sobre este procedimiento, el Dr. Sebastián Lerga, integrante del equipo de Hemodinamia, destacó: «Se trataba de un infarto muy extenso, con la paciente en shock cardiogénico. La angioplastia se realizó en agudo y la respuesta fue excelente. Salió de la sala con muy buen flujo en la arteria tratada».
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