Los pésimos números del técnico lo ubican como el segundo peor registro de un entrenador de los Blues en el último siglo. Pero la elevada suma que debería desembolsar el club por su salida, sería una traba.
Los pésimos números del técnico lo ubican como el segundo peor registro de un entrenador de los Blues en el último siglo. Pero la elevada suma que debería desembolsar el club por su salida, sería una traba.