
La inteligencia artificial se convirtió en una herramienta clave para la minería. Juan Marcos Tripolone, director de operaciones y líder de la Factory de Desarrollo de Software en WES, explicó que el cambio más importante pasa por los «gemelos digitales» (copias virtuales de plantas industriales). Estas réplicas permiten probar y mejorar procesos en tiempo real antes de aplicarlos en la mina.
Un gemelo digital imita con exactitud las máquinas y los procesos de una explotación. Los operadores llevan esa copia virtual al límite para encontrar fallas o límites sin arriesgar la infraestructura real. Así previenen accidentes, anticipan el desgaste de piezas y prueban escenarios extremos. Empresas como BHP ya usan estos modelos en la mina Escondida para mejorar las voladuras y la mezcla de mineral, y planean aplicarlos en valles de lixiviación y diques de colas.
La inteligencia artificial abarca todo el ciclo productivo. En la exploración, los algoritmos cruzan datos satelitales, geofísicos y geoquímicos en poco tiempo, algo que antes llevaba semanas. Empresas como Freeport-McMoRan y BHP ajustan la molienda con IA para producir más y usar mejor los recursos.
La tecnología también cambia las decisiones financieras y logísticas. En la construcción de campamentos e infraestructura, los contratos son millonarios. El Wess Supply Chain Assistant, un asistente para la cadena de suministros, detecta riesgos en los contratos, evalúa formas de financiación y controla los costos en compras grandes para reducir errores.
San Juan adapta su oferta académica a esta demanda tecnológica. La provincia tiene una carrera sólida de Ingeniería en Minas y pronto sumará la Licenciatura en Sistemas Informáticos Inteligentes en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. La unión de estas dos disciplinas busca formar equipos capaces de crear soluciones de IA para la minería. Talleres conjuntos, pasantías e intercambio de conocimientos entre ambas carreras serán clave para conectar la formación con las necesidades reales del sector.