
El instructor de buceo Elías Codornio visitó el programa Sentite Joven, de Telesol, y explicó qué hace falta para animarse a bucear en los diques de la provincia. En la charla con Karina Palacios y Franco Ledesma contó que arrancó en esta actividad en 2020, después de la pandemia, y que luego trabajó tres años como profesional en las barreras de coral de Brasil.
Codornio explicó que para aprender buceo en forma recreativa hay que sacar primero la certificación Open Water (el título que habilita las primeras inmersiones, hasta los 18 metros de profundidad). Para quienes solo quieren probar sin hacer todo el curso, dijo que existe el bautismo, una salida guiada de una sola vez.
El instructor aclaró que no hace falta saber nadar para empezar. «No es necesario saber nadar para hacer buceo», dijo, y explicó que el equipo incluye un chaleco que se regula para lograr la flotabilidad neutra (quedarse suspendido en el agua sin hundirse ni subir).
Sobre el equipo, Codornio contó que los tanques no llevan oxígeno puro sino aire comprimido, filtrado para sacarle las impurezas con sílica y carbón, y que cada buzo lo respira a su propio ritmo con un regulador. También dijo que se puede bucear desde los 8 años, en categorías para chicos, y hasta edades avanzadas: él mismo compartió inmersiones con una persona de 82 años.
La actividad tiene una regla de seguridad que no admite excepciones, según remarcó el instructor. «Está prohibido en todo el mundo bucear solo, siempre tenés que ir acompañado», dijo.
En San Juan, Codornio mencionó tres escuelas activas que organizan salidas e instrucción en los diques: Cuyo Buceo, San Juan Bajo el Agua e Inmersos. Precisó que en lugares como Punta Negra la visibilidad es buena todo el año, aunque en invierno se usa un traje de neopreno más grueso para protegerse del frío.
Codornio tiene 29 años y estudia psicología. Dijo que el buceo puede ser una herramienta para superar miedos al agua y cerró con una frase: «Una vez que probás el regulador no lo soltás más», al invitar a los sanjuaninos a animarse en los diques de la provincia.