
El incendio que arrasó con al menos 16 viviendas en el asentamiento San Cayetano, en Alto de Sierra, Santa Lucía, dejó consecuencias que todavía golpean a las familias afectadas. A casi dos meses de aquella tragedia, Jennifer Naranjo, de 27 años, intenta recuperar algo de lo que perdió y tiene un propósito urgente: reconstruir su casa para volver a vivir con sus tres hijos y poder recibir a su hermano cuando salga del hospital.
En diálogo con Telesol Diario, la joven recordó cómo vivió aquel triste momento y explicó qué necesita para reconstruir su vivienda.
El día en que el fuego arrasó con todo
Jennifer residía en una vivienda ubicada sobre calle Talacasto junto a su hermano Ismael (21) y sus hijos: Delfina (8), Ainara (7) y Nicolás (3). El jueves 24 de septiembre, mientras estaban en su casa, sintieron olor a quemado, y al salir descubrieron que las llamas avanzaban por el asentamiento.
La velocidad con la que se propagó el fuego no les dio tiempo para rescatar sus pertenencias.
«Tuvimos que salir con lo puesto. Fue pérdida total», contó Jennifer al recordar aquella tarde marcada por el fuerte viento Zonda, que favoreció la expansión del incendio.
En medio de la desesperación, su hermano intentó salvar algunas de las cosas que tenían dentro de la vivienda, pero fue alcanzado por las llamas. Sufrió quemaduras profundas y, al día de hoy, permanece internado en terapia intensiva.
«Hace unos días despertó del coma inducido, gracias a Dios. Ahora sigue conectado al respirador, pero está un poco mejor«, relató la joven.
Como consecuencia del siniestro, la vivienda quedó inhabitable y las estructuras que permencían de pie fueron demolidas. Actualmente, Jennifer vive con su abuela en Rawson, donde comparte una habitación con sus tres hijos.
▶WhatsApp Video 2026-11-06 at 20.03.05.mp4 · 0:15La ayuda que necesita para volver a empezar
Después del incendio, la joven recibió colaboración de vecinos y de la Municipalidad. Entre las donaciones consiguió ropa, materiales de construcción (como ladrillos y cemento), muebles y algunos elementos para comenzar de nuevo.
Sin embargo, hay algo que todavía le impide avanzar con la reconstrucción: no cuenta con los recursos económicos para pagar a trabajadores que puedan levantar nuevamente su vivienda.
«Estoy agradecida por todo lo que me brindaron, pero lo que necesito ahora es que me ayuden con la mano de obra, porque se me hace imposible poder pagarla», explicó.
Jennifer es ama de casa y, antes del incendio, trabajaba junto a su familia en la elaboración de semitas, prepizzas, pan y bizcochuelos. Hoy, además de afrontar las necesidades cotidianas de sus hijos, está pendiente de la recuperación de su hermano y de las posibilidades de volver a tener un hogar.
Su pedido es concreto: conseguir personas que puedan colaborar con el trabajo para reconstruir la vivienda. No solo necesita un techo propio para sus hijos, sino también un espacio donde Ismael pueda continuar su recuperación cuando reciba el alta médica.
A casi dos meses de aquella tarde en la que el fuego arrasó con todo, Jennifer busca una oportunidad para empezar de nuevo y recuperar el hogar que perdió. Quienes quieran colaborar, pueden contactarla al 2645 53-6180.