Caos y abuso en una fiesta clandestina: detienen a un joven de 18 años y buscan teléfonos con videos de la violación

Caos y abuso en una fiesta clandestina: detienen a un joven de 18 años y buscan teléfonos con videos de la violación

Lo que se sabe del caso

El detenido: Un joven de 18 años, identificado con el apellido Bunda, capturado el último domingo en un loteo rawsinino y alojado en una dependencia policial de esa jurisdicción.

La víctima: Una adolescente de 14 años, hija de un funcionario judicial.

La fiscalía interviniente: UFI ANIVI, bajo directivas que impulsaron la detención solicitada por la fiscalía de turno y librada por la jueza Flavia Allende.
Medidas de prueba: Secuestro de teléfonos celulares de presuntos cómplices o testigos que habrían grabado el ataque, tras allanamientos en sus domicilios.

El desarrollo de los hechos

La investigación, que se lleva adelante bajo un estricto hermetismo en los Tribunales de San Juan, apunta a un aberrante episodio de abuso sexual ocurrido durante la madrugada del pasado sábado.
Todo comenzó cuando la menor de edad y sus amigas asistieron a una reunión clandestina llevada a cabo en una finca situada sobre calle 9, en la zona de Médano de Oro, departamento Rawson. En medio del evento, la adolescente conoció a un joven con quien intercambió palabras.
Según el relato plasmado en la denuncia judicial radicada ese mismo día, el sospechoso la invitó a alejarse del predio de la fiesta. Ambos caminaron rumbo a un descampado aledaño, donde —de acuerdo a la reconstrucción de los investigadores— el individuo la redujo por la fuerza y la sometió sexualmente a pesar de la resistencia de la víctima.
Lo que agrava sustancialmente el expediente es que el ultraje se habría consumado ante la presencia de otros jóvenes, quienes no solo habrían presenciado el hecho, sino que además utilizaron sus dispositivos móviles para filmar la agresión.
Tras la presentación formal de la denuncia el sábado, la UFI ANIVI activó de inmediato los protocolos de investigación. En una primera instancia existió confusión respecto a la edad del principal acusado, barajándose la hipótesis de que fuera menor de edad; sin embargo, al constatarse que tenía 18 años, se activó la orden de captura inmediata. Paralelamente, la justicia logró identificar a quienes habrían registrado las imágenes con sus celulares, procediendo al secuestro de los aparatos para resguardar las evidencias clave del caso.