Javier Milei reúne a su Gabinete para analizar el nuevo escenario regional tras el triunfo de Lula en Brasil

Javier Milei reúne a su Gabinete para analizar el nuevo escenario regional tras el triunfo de Lula en Brasil

El presidente Javier Milei encabeza este lunes una nueva reunión de Gabinete en la Casa Rosada, donde el desenlace de la segunda vuelta presidencial en Brasil y el nuevo escenario regional es uno de los temas centrales.

El encuentro, en el Salón Eva Perón de Balcarce 50 tiene lugar luego de que Lula da Silva se impusiera ante el favorito del Presidente, Flávio Bolsonaro, con el 51,78% de los votos frente al 48,22%.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT), que cumplirá 81 años en dos días, logró revertir de una manera inédita en la política brasileña los resultados de la primera vuelta para asegurarse un cuarto mandato al frente del Gobierno brasileño.

Durante el domingo, el Presidente siguió el balotaje desde la Quinta de Olivos, bajo un clima que mutó de la cautela a una creciente denuncia en redes sociales por un supuesto fraude electoral del Partido de los Trabajadores previo a que se conocieran los resultados y luego al silencio.

Las impugnaciones convalidadas por el mandatario giraron alrededor de la decisión de la Justicia Electoral de Brasil de habilitar una prórroga de dos horas para los cierres de las urnas frente a las denuncias del PT por problemas en el transporte de electores en distintos puntos del país. Si bien el pedido fue ratificado por Flávio Bolsonaro -aunque este solicitó que la medida alcanzara solo a cinco estados-, el Presidente y algunas figuras del oficialismo -como el legislador bonaerense Agustín Romo o el director de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreira- hicieron comparaciones de Lula da Silva con expresidente venezolano Nicolás Maduro y denunciaron un intento de robo de la elección.

En los días previos, Milei había manifestado su expectativa de que un triunfo de Bolsonaro consolidara la “construcción de una internacional de derecha”, además de acelerar la agenda aperturista del Mercosur.

Ahora, la reelección de Lula da Silva implicará una continuidad en las tensas relaciones diplomáticas entre ambos países. Desde agosto, el vínculo entre los Gobiernos fue rebajado al nivel de encargado de negocios luego de que Itamaraty decidiera el regreso de su embajador en Buenos Aires por los repetidos insultos de Javier Milei a su par brasileño durante su viaje a San Pablo para respaldar la candidatura de Bolsonaro.

Durante los tres años que compartieron como jefes de Estado, la convivencia entre ambos mandatarios se caracterizó por la tensión y la confrontación, con acusaciones del Presidente argentino en contra de Lula por un supuesto financiamiento de una campaña “anti-argentina” en las redes sociales, además de señalamientos por su apoyo a Sergio Massa en la campaña de 2023.

Si bien en la Cancillería que conduce Pablo Quirno siempre aseguraron que la mala relación entre los mandatarios no repercute en la histórica sociedad comercial entre la Argentina y Brasil, en el Gobierno estaba la expectativa de que un posible triunfo de Bolsonaro sirviera para avanzar con políticas de desregulación y liberalización en el Mercosur. Ese escenario quedó descartado con el triunfo de Lula da Silva.