
El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, y el secretario de Relaciones Internacionales de la entidad, Gerardo Martínez, mantendrán este sábado una audiencia a las 11 hora local (6 de la Argentina) con el Papa León XIV en el Vaticano.
En el marco del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socioambiental Norte-Sur, la comitiva gremial expondrá el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo, los sueldos y las conquistas laborales, además de presentar un informe sobre «el deterioro de la situación social, la pérdida del poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, la precarización laboral, el endeudamiento de los hogares y las dificultades para generar empleo estable y con derechos».
La reunión cobra relevancia institucional ante la gira de León XIV estipulada para noviembre por la Argentina, Uruguay y Perú. Durante la apertura del encuentro sinodal, Martínez instó a articular una mesa multipartidaria de cara a la visita pontificia: “Para nosotros, para Uruguay, para Perú y para toda nuestra región, por el valor que tiene la visión que lleva adelante nuestro papa León XIV, se plantea la necesidad de que los actores sociales, el sector empresarial, el sector sindical y los Estados discutamos un nuevo contrato social”.
Desde la central obrera objetaron que la reconversión tecnológica quede bajo el arbitrio exclusivo de las corporaciones sin la intervención de las organizaciones de los trabajadores. “No podemos aceptar que un algoritmo decida por sí solo sobre el empleo, el salario y los derechos que le corresponden a un trabajador o a una trabajadora”, aseveró el titular de la UOCRA, para luego sintetizar la postura sindical en la consigna: “No resistir a la innovación, no aceptar la exclusión y negociar la transición”.
El dirigente aclaró que el gremialismo no busca frenar las transformaciones en las cadenas productivas, aunque exigió participación en la reglamentación del proceso. “El desafío no es tecnología contra trabajo. El desafío es tecnología con trabajo digno, productividad con distribución y desarrollo con justicia social”, concluyó Martínez al evaluar las secuelas sociales y económicas de la automatización.