
La renovación de autoridades de San Martín de San Juan entró en una etapa decisiva sin que, por ahora, aparezca un dirigente dispuesto a encabezar formalmente la próxima comisión directiva. El plazo para presentar listas venció este jueves por la noche y la Junta Fiscalizadora cerró su sesión sin recibir ninguna nómina, pese a que decidió extender el horario de espera hasta las 21.
El panorama abre interrogantes de cara a la asamblea prevista para el martes 27 de octubre, en la que los socios deberán avanzar con el proceso institucional para definir quién conducirá al Verdinegro. La principal incógnita pasa por encontrar un sucesor de Jorge Miadosqui, quien confirmó que no continuará como presidente y que tampoco formará parte de la futura dirigencia.
Aunque no existen candidaturas oficializadas, la ausencia de listas no cierra la posibilidad de que la asamblea termine con una definición. Las negociaciones entre los dirigentes podrían continuar hasta ese día y existe un antecedente que alimenta las expectativas de quienes buscan alcanzar un acuerdo dentro del propio encuentro.
En 2021, la elección de autoridades se resolvió durante la asamblea, luego de que Miadosqui fuera reelegido y se definieran los integrantes de la comisión directiva en un período breve. Esa experiencia constituye una referencia para el escenario actual, aunque hay una diferencia sustancial: esta vez, el dirigente que lleva más de dos décadas al frente del club manifestó su intención de retirarse de la conducción.
La continuidad de Miadosqui, una alternativa que pierde fuerza
En el entorno dirigencial hay sectores que consideran que su permanencia podría aportar estabilidad y experiencia a la institución. Sin embargo, el propio presidente dejó en claro que no tiene previsto cambiar de postura, pese a los intentos que podrían realizarse para convencerlo de seguir.
En declaraciones a Tiempo de San Juan, Miadosqui ratificó su decisión de dar un paso al costado y expresó su preferencia por que el próximo titular del club surja de la actual comisión directiva. Hasta el momento, esa intención no se tradujo en un nombre que reúna los respaldos necesarios para presentarse formalmente.
La dificultad para encontrar un reemplazante también está vinculada con las condiciones que establece el estatuto de la institución. Quienes aspiren a la presidencia o vicepresidencia deben tener al menos 30 años, acreditar cinco años de antigüedad como socios y contar con cinco años de experiencia en una comisión directiva, sin que sea obligatorio haber integrado la conducción actual.
Para los demás cargos, el reglamento fija una edad mínima de 25 años y exige tres años de antigüedad como socio. Estos requisitos limitan el número de dirigentes que pueden acceder a los principales puestos y condicionan cualquier acuerdo que se intente cerrar antes o durante la asamblea.
Qué puede pasar si no aparece una lista
La reunión del martes contempla inicialmente el tratamiento de asuntos institucionales, entre ellos la memoria, el balance y el inventario. La elección de las nuevas autoridades llegará después de esos puntos, por lo que los dirigentes tendrán una instancia adicional para continuar las conversaciones.
Si al momento de abordar la renovación de la comisión directiva no existe una nómina para evaluar, deberá disponerse un cuarto intermedio. Esa alternativa permitiría extender las negociaciones en busca de un consenso y evitar que la falta de candidaturas se traduzca necesariamente en una resolución inmediata sin acuerdo.
De esta manera, la asamblea podría convertirse en el escenario de una negociación decisiva para el futuro político del club. Sin embargo, mientras no surja una propuesta concreta, la sucesión seguirá abierta y la incertidumbre continuará marcando la transición.
El cambio de conducción tampoco deberá completarse de manera inmediata. La actual comisión directiva permanecerá en funciones hasta el vencimiento de su mandato, previsto para diciembre, cuando debería concretarse el traspaso.
Hasta entonces, San Martín tendrá que resolver quién asumirá la responsabilidad de conducir la institución en una etapa atravesada por desafíos deportivos, económicos y dirigenciales. Miadosqui manifestó su disposición a colaborar con quien resulte elegido y transmitirle su experiencia para facilitar el proceso, aunque aclaró que esa colaboración no implica integrar la próxima comisión directiva.