
El plan contempla equipamiento de respaldo, trabajos nocturnos, comunicación directa y atención prioritaria a hospitales y usuarios electrodependientes.
Ante la posibilidad de que el fenómeno El Niño genere lluvias importantes en San Juan, distintos organismos de la provincia comenzaron a coordinar acciones para prevenir contingencias que puedan afectar el servicio eléctrico.
El presidente interino del EPRE, Raúl López, explicó en diálogo con Radio Mil20 que ya se trabaja en la elaboración de un protocolo de actuación frente a posibles emergencias climáticas.
La reunión contó con la participación de representantes del Departamento de Hidráulica, Policía, Protección Civil, EPSE, Naturgy y el EPRE, entre otros sectores vinculados a la infraestructura y los servicios.
“Se está armando un protocolo para actuar ante una posible emergencia”, explicó López, quien detalló que el documento incluirá un plan de acción, los elementos necesarios y los contactos y vías de comunicación que deberán estar disponibles ante una eventual contingencia.
Buscan anticiparse a los puntos críticos
Según explicó el titular interino del EPRE, uno de los principales objetivos es identificar previamente las zonas que podrían verse afectadas por lluvias, bajadas de agua o acumulación de hielo, especialmente aquellas donde existen instalaciones del sistema eléctrico de alta y extra alta tensión.
“Se está trabajando en el relevamiento de zonas que pueden estar afectadas”, señaló López.
En ese sentido, se analizan especialmente las instalaciones ubicadas cerca de los márgenes de los ríos o sectores donde las líneas eléctricas atraviesan zonas que podrían verse afectadas por bajadas de agua.
El objetivo es revisar las protecciones y contenciones hidráulicas para intentar evitar daños en la infraestructura, como la caída de torres de alta tensión.
Equipamiento para responder ante una emergencia
El protocolo también contempla que las distribuidoras tengan disponible el equipamiento necesario para responder rápidamente ante posibles cortes.
Entre los elementos que se buscan garantizar se encuentran hidroelevadores, torres de iluminación para realizar trabajos durante la noche y grupos electrógenos de respaldo.
“Hay que identificar cuáles son las zonas que pueden estar en conflicto”, explicó López, quien señaló que a partir de ese diagnóstico se podrá establecer dónde será necesario disponer de generadores u otros recursos.
La planificación también contempla la posibilidad de garantizar el suministro eléctrico en hospitales u otras zonas consideradas prioritarias ante una eventual interrupción del servicio.
Atención especial para usuarios electrodependientes
Otro de los puntos que formará parte de la coordinación será la atención de las personas electrodependientes.
López explicó que estos usuarios ya cuentan con un protocolo y que se encuentran identificados para poder recibir asistencia ante una interrupción del suministro.
Además, cuentan con sistemas UPS, que permiten mantener la provisión de energía durante un determinado período ante un corte.
“Están identificados para poder darles auxilio inmediato”, señaló el presidente interino del EPRE.
La próxima reunión sería la semana que viene
El protocolo todavía se encuentra en etapa de elaboración. Según explicó López, Naturgy está trabajando en el armado del documento, que posteriormente deberá ser evaluado por los distintos organismos involucrados.
La intención es realizar una nueva reunión durante la próxima semana para avanzar en los detalles y ajustar el plan de acción.
De esta manera, la provincia busca anticiparse a posibles contingencias vinculadas al clima y reforzar la capacidad de respuesta de las distribuidoras ante eventuales daños en la infraestructura eléctrica.