
El sistema bancario vinculado al Grupo Petersen atraviesa una etapa de reconfiguración que podría desembocar en una conducción común para los bancos San Juan, Santa Fe y Entre Ríos. La idea de concentrar la administración de las tres entidades ya comenzó a tomar forma y, aunque todavía quedan definiciones importantes, el objetivo central sería conformar una estructura de mayor escala y con mejores condiciones para competir en el mercado financiero.
La iniciativa comenzó a tomar fuerza durante 2025, cuando dentro del grupo empresario empezaron a analizar la posibilidad de avanzar hacia un esquema unificado. La eventual integración permitiría eliminar estructuras administrativas que hoy funcionan por separado y reducir determinados costos de funcionamiento.
Pero detrás de la reorganización también existe una razón vinculada directamente con el valor de los activos. Una estructura bancaria integrada podría concentrar el capital de las entidades bajo una misma sociedad, una alternativa que, según explicaron fuentes conocedoras del proceso, podría incrementar su atractivo frente a una eventual salida al mercado de capitales.
El proyecto todavía no está cerrado. La definición de un directorio común constituye uno de los pasos centrales, pero la operación requiere resolver previamente aspectos societarios, administrativos y operativos. Además, una conducción unificada podría provocar modificaciones en las estructuras jerárquicas y en la distribución de cargos dentro de las distintas entidades.
El nombre del Banco San Juan, por ahora, sigue en pie
Uno de los interrogantes que surgieron alrededor de la posible integración tiene que ver con la identidad comercial de las entidades.
Por el momento, no existe una decisión de eliminar la denominación Banco San Juan. El nombre histórico de la entidad continúa vigente y no forma parte de las definiciones inmediatas. Sin embargo, la posibilidad de una futura modificación tampoco aparece cerrada.
Una vez concretada una eventual fusión, los accionistas podrían optar por conservar las marcas actuales o establecer una nueva identidad para el grupo bancario. La determinación dependerá de las decisiones societarias y de la estrategia comercial que se adopte.
La Provincia tiene participación directa
Para San Juan, la discusión excede ampliamente una cuestión empresarial. La Provincia conserva una participación accionaria en el Banco San Juan y, por lo tanto, cualquier modificación relevante en la estructura de la entidad tiene consecuencias directas sobre sus intereses.
El Estado provincial mantiene el 16,78% de las acciones del Banco San Juan desde la privatización del antiguo Banco de la Provincia, concretada en 1996 durante la gestión de Jorge Escobar.
El paquete mayoritario está en manos del Grupo Petersen, perteneciente a la familia Eskenazi, con el 70,14%. Industrias Chirino S.A. posee el 9,56%, mientras que el 3,52% restante corresponde a la familia Nacusi.
A partir de esa composición accionaria se despliega una estructura empresarial que conecta al Banco San Juan con otras entidades del país. La entidad sanjuanina controla el 51% del Banco de Santa Cruz y el 93,39% del Nuevo Banco de Santa Fe. A su vez, el banco santafesino posee el 64,4% del Nuevo Banco de Entre Ríos.
Por eso, una eventual reorganización no quedaría circunscripta a una sola entidad: alcanzaría a un entramado bancario con presencia en distintas provincias.
Un interés que también pasa por las ganancias
La participación accionaria provincial tiene además una consecuencia concreta sobre las finanzas públicas: cuando se distribuyen utilidades, San Juan recibe los dividendos correspondientes a su porcentaje de participación.
Según fuentes consultadas , uno de los últimos repartos significativos habría representado para las arcas provinciales ingresos cercanos a los 35 millones de dólares. Esos recursos fueron destinados al financiamiento de obras públicas.
La Provincia también tiene representación institucional en el banco. Su participación accionaria le permite contar con un director titular y un síndico.
Desde noviembre de 2024, el representante provincial en el directorio es Lino Signorato, vinculado al espacio Producción y Trabajo. La sindicatura está a cargo del abogado Jorge Alvo Varela, quien ocupó la Fiscalía de Estado entre 2017 y 2023.
La representación estatal tuvo distintos nombres en los últimos años. Antes de Signorato estuvo Roberto Basualdo durante los primeros meses de la administración de Marcelo Orrego, mientras que anteriormente ocuparon ese lugar Emilio Díaz Cano, Franco Aranda y Enrique “Peto” Godoy.
Un proceso que todavía tiene etapas por delante
La unificación de los tres bancos no es todavía una operación concluida. La decisión de avanzar en esa dirección está tomada, pero su instrumentación demanda resolver diferentes cuestiones antes de que pueda traducirse en una nueva estructura societaria y operativa.
La apuesta del grupo empresario pasa por concentrar la conducción, reducir costos y aumentar la escala de las entidades. Para San Juan, en tanto, el proceso tiene una dimensión adicional: el Estado provincial es accionista, participa de la conducción y obtiene recursos cuando se distribuyen dividendos.
Por esa razón, cualquier modificación en el esquema de control o en la valorización del Banco San Juan tendrá una incidencia que trasciende al sector financiero y alcanza directamente a las cuentas públicas provinciales.