
Cuánto cuesta pedir un crédito y si las empresas pueden contratar más personal depende, en buena parte, de un número que suena lejano pero pega directo en el bolsillo. La economista Lucila Avelín explicó ese vínculo durante su visita al programa De Sobremesa, de Telesol, en diálogo con el conductor Guillermo Juárez.
Avelín detalló que el riesgo país es la tasa extra que pagan los países emergentes para acceder a un crédito externo, en comparación con lo que paga Estados Unidos. Con el indicador en 834 puntos básicos, eso significa pagar más de un 8% adicional por cualquier préstamo. «Si tuviésemos que renegociar deuda con el riesgo país en 834 puntos básicos es inviable, o sea, es muy caro», dijo.
La especialista también se refirió a las reservas del Banco Central y al dólar. Explicó que, aunque se ordenaron algunas variables económicas, persisten problemas como el estancamiento del crecimiento y la necesidad de juntar dólares antes de los próximos vencimientos de deuda. Según contó, esos dólares llegan por las exportaciones, las inversiones financieras y el turismo, y advirtió que la devaluación de la moneda de Brasil le resta competitividad a la Argentina y reduce lo que el país cobra por sus exportaciones.
Avelín bajó ese escenario a un problema concreto: provincias y empresas privadas necesitan crédito para hacer obras y modernizar su producción, y la suba del riesgo país y de las tasas locales les cierra esa puerta. «Si vos estás buscando que la economía real, la productiva, arranque y que eso te genere demanda de mano de obra, que eso te genere reactivaciones del consumo y movimiento, en gran parte necesitas del crédito», explicó.
Por último, Avelín remarcó que la falta de crédito golpea directo al empleo y al salario. Sin financiamiento, las empresas no pueden modernizarse ni tomar más personal, mientras el salario real sigue sin recuperarse, lo que se traduce en menos poder de compra y un consumo que no logra despegar.