“Donde hay una escuela, hay esperanza”.

“Donde hay una escuela, hay esperanza”.

Por Fernando A. Ocampo Bravo

Analista
Internacional


En el mes de
la educación en la Argentina, la frase «Donde hay una escuela, hay
esperanza» es muy trascendental, es un resumen de su pensamiento educativo
y social. Su convicción acerca del valor de la educación para el progreso de
las sociedades se manifiesta en muchas de sus ideas y discursos.

El contexto
histórico es importante: Sarmiento vivió entre 1811 y 1888, un período en el
que Argentina buscaba consolidar su identidad nacional y mejorar sus
condiciones sociales a través de la educación.

Para
Sarmiento, las escuelas eran más que simples instituciones educativas; eran
espacios donde se sembraban las semillas del conocimiento, el civismo y el
progreso.

En el
pensamiento crítico promovido por Sarmiento radica también nuestra
responsabilidad colectiva hacia futuras generaciones: seguir trabajando
incansablemente hacia un sistema educativo argentino inclusivo donde cada niño
tenga garantizado ese derecho primordial llamado aprendizaje sin barreras ni
limitaciones impuestas por contextos adversos o estructuras injustas.

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El 11 de
septiembre de 1888 murió Domingo Faustino Sarmiento en Asunción del Paraguay.
Lo prolífico de su obra no deja de asombrar y de generar debate. Muchas de sus
biografías lo presentan como un autodidacta que luchó de forma inclaudicable,
desde la gestión pública, contra el analfabetismo y en pos del progreso de la
nación: un Sarmiento pedagogo, creador de escuelas y precursor de la formación
de maestros y maestras. Sus detractores objetan el carácter extranjerizante de
sus ideas y su rechazo manifiesto a los rasgos culturales nativos de un
territorio que se encontraba en proceso de organización.

Sarmiento,
nacido en San Juan en 1811, tuvo una intervención destacada (y polémica) en la
política y la cultura argentina del siglo XX. Fue presidente de la nación entre
1868 y 1874; previamente formó parte de la Campaña del Ejército Grande, una
alianza heterogénea liderada por Urquiza que puso fin a la experiencia de Rosas
al frente de la Confederación Argentina. Mantuvo fuertes controversias y, en
ocasiones, enfrentamientos con buena parte del elenco dirigente (del que
también formó parte) de aquellos años: con Rosas, Urquiza, Alberdi y Roca,
entre otros.

Por otro
lado y un punto no menor,  gracias a la
idea del periodista Luis Eduardo Meglioli del 16 de febrero 2020 la ideo y con
la diputada Picón quien la implementó en el Congreso Nacional. San Juan quedó a
un paso de ser Capital Nacional de la Educación.

Meglioli, señalo en su época;

“…..A ello
debería sumarse el 11 de septiembre de cada año como mes del Turismo Docente de
todo el país, y cada dos años organizar un Congreso Nacional de Educación, que
periódicamente pueda ser internacional. Si repasamos la vida del Gran Maestro,
con sólo detenernos en su obra como Presidente de la República, ya queda justificada
la citada nominación.

Entre 1868 y
1874 desde la Casa de Gobierno puso en marcha la república: en esos seis años
bajó como nunca antes el analfabetismo, que a su llegada a la presidencia era
del 70%, y la pobreza, del 75%, y consideró que las medidas correctoras había
que tomarlas de manera conjunta porque estos problemas estaban estrechamente
relacionados. Fundó 800 escuelas, logrando rápidamente que pasara de 30 mil a
110 mil el número de escolares e instalándose los colegios nacionales de
enseñanza secundaria en San Luis, Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes, y
Rosario. Es conocido por todos también que trajo desde Estados Unidos 61
maestras primarias, creó las primeras escuelas normales, fundando en 1870 para
que sirva de ejemplo, la escuela Normal de Paraná (Entre Ríos), primera escuela
normal del país. Subvencionó la primera escuela para sordomundos, que era
privada. A todo ello sumó las escuelas de agronomía, arboricultura y de minas,
entre ellas la actual escuela Industrial «Sarmiento», de San Juan.

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Por la Ley
de Subvenciones de 1871, las herencias sin sucesión directa y un octavo de las
ventas de tierras públicas iban a fondos para la creación de nuevas escuelas y
compra de materiales y libros. A su vez, en el mismo periodo presidencial logró
que se otorgara igualdad de condiciones a las mujeres.

En su primer
día de presidencia les otorgó igualdad de condiciones afirmando: «Mañana
mismo las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres»,
esmerándose en formarlas intelectualmente, imponiendo además un modelo distinto
de mujer. Se implementó el sistema educativo «Lancaster», y se agregó
también una academia de ciencia «para acercarnos al mundo»: en 1869
la Academia Nacional de Ciencias en Córdoba fue la primera academia dependiente
del gobierno nacional. Dos años más tarde, en 1871, creó el Observatorio Nacional
de Córdoba.

La
enumeración de obras durante la presidencia es larga y decisiva para la
construcción del gran país que soñó siempre.

Por todo
ello, trabajar ahora con los legisladores nacionales, diputados y senadores, en
la elaboración de un proyecto para la citada declaración nacional, con el
imprescindible aporte de la Universidad Nacional de San Juan, la Junta de
Estudios Históricos y el Poder Ejecutivo Provincial, será una tarea histórica
en la que ya ha puesto todo su interés el gobernador de la provincia, Dr.
Sergio Uñac…”.

El 28 de
agosto del año en curso, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó por 208
votos el proyecto que reconoce a la provincia como “Cuna de Domingo Faustino
Sarmiento y Capital Nacional de la Educación”.

San Juan dio
un paso clave para obtener un reconocimiento de alcance nacional vinculado con
su historia educativa y con la figura de Domingo Faustino Sarmiento. La Cámara
de Diputados de la Nación dio media sanción, con 208 votos afirmativos, al
proyecto que propone declarar a la provincia como “Cuna de Domingo Faustino
Sarmiento y Capital Nacional de la Educación”.

La
iniciativa fue impulsada por la diputada nacional sanjuanina Nancy Picón y,
tras la aprobación en la Cámara baja, deberá ser analizada por el Senado de la
Nación. Si obtiene el respaldo de los senadores, el proyecto quedará convertido
en ley y San Juan tendrá formalmente esta distinción.

Uno de los
principales fundamentos de la iniciativa está relacionado con el legado de
Sarmiento y su influencia en la construcción del sistema educativo argentino.
El proyecto plantea poner en valor la relación entre la provincia que lo vio
nacer y las políticas que impulsó a lo largo de su trayectoria pública.

La
declaración propuesta reúne en una misma denominación dos elementos: el
reconocimiento de San Juan como “Cuna de Domingo Faustino Sarmiento” y su
designación como “Capital Nacional de la Educación” y “Que sea declarado
feriado nacional el 11 de Septiembre, sería un reconocimiento innegable”.