
La cuenta regresiva para una nueva edición de la Fiesta Nacional del Sol encuentra a los prestadores turísticos de San Juan con expectativas de incrementar la llegada de visitantes. Para el sector privado, el evento representa una oportunidad para captar viajeros de otras provincias y convertir la convocatoria de los espectáculos en una puerta de entrada para conocer los atractivos naturales, culturales y productivos sanjuaninos.
Así lo planteó Gustavo Chávez, empresario y referente del turismo receptivo local, durante una entrevista en Conversatorio, el ciclo de La Mil20. El especialista señaló que la posibilidad de acceder anticipadamente a las entradas, a partir de un convenio con el Ministerio de Turismo, representa un avance importante para comercializar paquetes turísticos y garantizarles a los visitantes el acceso a los shows.
“Estamos muy entusiasmados”, resumió Chávez, aunque aclaró que las expectativas deberán confirmarse con las ventas de las próximas semanas.
La Fiesta del Sol como puerta de entrada a San Juan
Para los operadores receptivos, la estrategia comercial no se limita a vender entradas para los espectáculos. La intención es utilizar la programación artística como un atractivo capaz de despertar el interés por el destino y extender la estadía de los visitantes.
“Nosotros usamos la fiesta como un gancho”, explicó Chávez. Según detalló, la convocatoria de los artistas funciona como una herramienta promocional para que los turistas conozcan otros lugares de San Juan, más allá del predio donde se desarrollarán las actividades.
La propuesta contempla combinar las noches de espectáculos con excursiones diurnas a distintos puntos de la provincia, entre ellos Calingasta, el Parque Provincial Ischigualasto —conocido como Valle de la Luna— y otros atractivos naturales, además de recorridos por bodegas.
El empresario sostuvo que esta modalidad permite aprovechar mejor el tiempo de quienes llegan para asistir a la fiesta. Como los principales espectáculos se realizan durante la noche, los visitantes pueden destinar las horas del día a recorrer destinos turísticos y contratar servicios adicionales.
La intención es que el evento no se traduzca solamente en una concentración de público durante algunas jornadas, sino que también genere movimiento en hoteles, restaurantes, transportistas, guías y prestadores de excursiones.
Paquetes desde $300.000 y entradas incluidas
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es ofrecer alternativas para distintos presupuestos. Chávez explicó que un paquete de tres noches en un alojamiento de categoría intermedia, de dos o tres estrellas, puede costar entre $300.000 y $350.000 por persona, según los servicios contratados.
La propuesta incluye el alojamiento, las entradas para los espectáculos y los traslados hacia el predio de la Fiesta Nacional del Sol.
En cambio, para quienes prefieren un hotel cinco estrellas, el empresario estimó que el costo por tres noches puede alcanzar los $700.000.
Los valores mencionados corresponden a las referencias brindadas por Chávez durante la entrevista y pueden variar según el tipo de establecimiento y las prestaciones elegidas.
El traslado hasta los espectáculos es uno de los servicios que los operadores consideran fundamentales. Según explicó, las empresas receptivas locales incluso coordinan esfuerzos para organizar los viajes de los turistas y facilitar su llegada al predio.
“Dejan el vehículo y suben a la van nuestra porque les conviene”, describió sobre una modalidad que busca brindar comodidad y evitar que los visitantes tengan que resolver por su cuenta la movilidad durante las noches de la fiesta.
Las excursiones a bodegas y otros atractivos se comercializan como opciones adicionales. La lógica, señaló, consiste en presentar inicialmente un paquete accesible y permitir que cada turista decida qué otras experiencias quiere sumar una vez que se encuentre en San Juan.
Buenos Aires, Mendoza y las provincias vecinas, en la mira
En cuanto a los mercados de origen, Chávez indicó que los operadores han trabajado en la promoción de la fiesta en Buenos Aires, mediante contactos con operadores mayoristas, y esperan captar una parte importante de los visitantes desde ese punto del país.
También mencionó a Mendoza como una alternativa logística para ampliar las posibilidades de llegada. Ante la limitada conectividad aérea directa de San Juan, algunos paquetes contemplan el arribo al aeropuerto mendocino y el traslado terrestre hasta la provincia.
“Nosotros queremos vender San Juan. Usamos Mendoza como gancho para poder trasladarlo hasta la provincia”, explicó.
El empresario señaló que los vuelos disponibles en Mendoza permiten ofrecer más opciones a los viajeros, aunque reconoció que el traslado por carretera implica un desafío adicional para los operadores.
A ese público se suman los visitantes de provincias cercanas, como Mendoza, La Rioja y San Luis, que pueden viajar para asistir a los espectáculos de sus artistas favoritos.
Chávez sostuvo que el perfil de los interesados depende de la programación artística, aunque consideró que existe un segmento de adultos jóvenes y personas de entre 40 y 50 años con capacidad de gasto para contratar alojamiento, gastronomía, excursiones y transporte.
En ese sentido, remarcó que el impacto económico de la fiesta no se limita a la venta de entradas, sino que también depende del consumo que realicen quienes visitan la provincia.
La conectividad aérea, una dificultad que persiste
Pese al optimismo por la próxima edición, el empresario advirtió que la conectividad continúa siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo del turismo receptivo.
Chávez recordó que durante años la oferta aérea limitada condicionó la llegada de visitantes y obligó a los prestadores a buscar alternativas para facilitar los viajes. En ese contexto, destacó la incorporación de nuevas opciones de vuelos como un avance, aunque consideró que todavía falta ampliar la conectividad.
A la disponibilidad de servicios se suma el precio de los pasajes, que puede encarecer el paquete completo y dificultar la comercialización, especialmente para quienes deben organizar el viaje con poca anticipación.
El problema, según explicó, adquiere mayor relevancia en un escenario en el que San Juan recibe cada vez más visitantes vinculados con la actividad minera y los distintos proyectos productivos. Para el empresario, esa dinámica refuerza la necesidad de mejorar las conexiones aéreas y la infraestructura que facilite el ingreso de viajeros.
Un sector que busca recuperarse
Durante la entrevista, Chávez también reconoció que el turismo receptivo atraviesa un momento complicado y que los prestadores deben redoblar sus esfuerzos para atraer visitantes.
“Hay mucha gente que vive en San Juan del turismo”, señaló al referirse a hoteleros, gastronómicos, guías y transportistas que dependen del movimiento de viajeros.
Frente a ese panorama, explicó que el sector busca aprovechar cada oportunidad del calendario para promocionar la provincia. Así como la Fiesta Nacional del Sol funciona como atractivo en esta época, otras propuestas y temporadas permiten difundir destinos diferentes durante el año.
La estrategia apunta a generar visitas que, además de asistir a un espectáculo o participar de un evento, descubran otros productos turísticos y puedan regresar en futuras oportunidades.
Chávez se mostró optimista sobre las posibilidades de crecimiento de la actividad, aunque reconoció que el resultado dependerá de que las expectativas se traduzcan en reservas y viajes concretos.
Para los operadores, la próxima Fiesta Nacional del Sol será una oportunidad para medir hasta qué punto un evento masivo puede convertirse en una herramienta efectiva para atraer turistas, extender sus estadías y distribuir el movimiento económico entre distintos sectores de San Juan.