Quedó en libertad un penitenciario investigado por abusar de un interno

Quedó en libertad un penitenciario investigado por abusar de un interno

Gustavo Alfaro, integrante del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) e investigado por un presunto abuso sexual contra un interno, recuperó la libertad este viernes. La decisión se tomó en una audiencia donde se discutió si correspondía renovar la prisión preventiva que cumplía desde fines de agosto.

El juez de garantías Gerardo Javier Fernández Caussi resolvió no extender la medida y ordenó que el acusado siga el proceso con restricciones, pero en libertad. La ayudante fiscal de la UFI Delitos Especiales, Gema Cabrera, había pedido que la prisión preventiva continuara.

El abogado defensor, Mario Padilla, sostuvo que la investigación ya había reunido la mayoría de los testimonios previstos y que no había motivos para mantener detenido a Alfaro. Dijo además que su liberación no representaba riesgo de que interfiriera en la causa.

La causa se abrió por una denuncia de febrero de este año. Según la acusación, el 19 de febrero, alrededor de las 20:50, un interno del Penal de Chimbas volvía de una salida transitoria cuando, durante una requisa, se habría sospechado que llevaba un objeto extraño en el cuerpo.

De acuerdo con la denuncia, Alfaro —que cumplía funciones como jefe de turno— habría revisado al interno introduciéndole los dedos en la zona anal, lo que le provocó lesiones y sangrado. El recluso fue trasladado a un hospital, donde los médicos confirmaron que no tenía ningún objeto en el cuerpo.

La madre del interno hizo la denuncia formal el 20 de febrero, después de escuchar el relato de su hijo. En la investigación también se sumaron testimonios de personas que habrían notado el malestar del joven tras el episodio.

A fines de agosto, la Justicia imputó formalmente a Alfaro y ordenó su detención por los presuntos delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por su condición de funcionario público, incumplimiento de los deberes de funcionario público y vejaciones. En esa audiencia, la Fiscalía advirtió sobre riesgo de fuga y la posibilidad de que el acusado influyera sobre testigos que trabajan o están alojados en el mismo penal.

La defensa, en cambio, pidió desde el inicio que Alfaro enfrentara el proceso en libertad y con restricciones. El juez había ordenado entonces la prisión preventiva por dos meses, el plazo que se discutió y no se renovó este viernes.