Cada año, como ocurrirá entre este sábado y este domingo, Luján es el epicentro de una enorme peregrinación católica de fieles que marchan hasta la Basílica que rinde honores a Nuestra Señora de Luján, oficialmente considerada patrona de la Argentina. Pero este año el máximo evento religioso a los pies de la Basílica será otro: la misa que el 11 de noviembre dará el papa León XIV durante su visita de cuatro días a nuestro país.
La ciudad, a 70 kilómetros de Buenos Aires, no es debutante a la hora de recibir a un Papa: en 1982, cuando Juan Pablo II hizo una visita relámpago en medio de la Guerra de Malvinas, estuvo en la enorme Basílica. Jorge Bergoglio, antes de ser ungido Papa, también ofició misas en ese templo central para el catolicismo argentino.
Ahora que Luján volverá a ser protagonista de la agenda papal en el país, la ciudad se prepara, oficial y extraoficialmente, para recibir toda esa masividad en sus calles. Dormir en una casa para cuatro personas la noche del 10 de noviembre, a la espera de la misa de León XIV, puede costar más de 14 millones de pesos, según lo publicado ahora mismo en sitios de alquiler de alojamiento. Es que Luján espera una demanda absolutamente extraordinaria de sus instalaciones.
“El año pasado, que fue una peregrinación histórica respecto de la convocatoria, hubo dos millones de personas. Pero la peregrinación es un evento muy distinto al que será la misa del Santo Padre porque en la peregrinación ese total de gente pasa por la ciudad durante muchas horas, es un flujo de personas que se van moviendo. En cambio, la misa implicará una concentración mucho mayor de gente en nuestra ciudad”, describe Leonardo Boto, intendente de ese partido bonaerense desde 2019.
Según estima Boto, en el máximo pico de concentración de fieles durante la peregrinación de 2025 hubo entre 150.000 y 180.000 en el núcleo de la ciudad. La estimación oficial sobre la masividad de la misa del 11 de noviembre es que concentrará a al menos un millón de personas, aunque hay previsiones que llegan a los dos millones. En la ciudad de Luján viven 95.000 personas: la población se multiplicaría por al menos once en un solo día.
Esa demanda extraordinaria ya tiene efectos concretos: según confirma el intendente, no quedan lugares en los alojamientos dedicados habitualmente al turismo en el casco urbano de Luján. Lo que sí hay son lugares que, por algunas noches, se convertirán en alojamientos eventuales para quienes quieran dormir allí.
“Se están organizando desde sociedades de fomento y clubes deportivos hasta lujanenses particulares que deciden tal vez irse esas noches de la ciudad o a lo de algún familiar que viva cerca para alquilar su departamento o casa. Es también una oportunidad y nosotros estamos fomentando esa oferta”, describe Boto.
El municipio habilitó un área especial en su sitio web para que quienes quieran “subir” allí la información sobre el alojamiento que ofrecen, puedan hacerlo. “Lo que el municipio hace es confirmar que efectivamente el lugar exista y que el contacto con quien lo administra esté verificado. Pero no publicamos precios, eso lo arreglan entre quien ofrece y quien demanda”, explica el intendente.
En sitios de alquiler, los nombres de los lugares ofrecidos alcanzan para saber que el 11 de noviembre será un día histórico en Luján. Algunos se publican como “Descanso León”, “Luján ciudad de la fe”, “Departamento al lado de la Basílica”, “Descanso del Peregrino” o “Habitación papal”.
Una casa para tres personas a sesenta cuadras del centro de la ciudad cuesta 1.800.000 pesos la noche del 10 de noviembre, y una para cuatro personas a trece cuadras de la plaza en la que se llevará a cabo la misa papal alcanza los 11 millones de pesos. Poner una carpa para dos personas en un jardín a catorce cuadras del centro cuesta 366.000 pesos, con acceso a un baño compartido.