
Fortescue, una de las principales compañías mineras de Australia y con presencia exploratoria en San Juan, tomó una nueva medida frente a una investigación interna que involucra a uno de sus altos ejecutivos. La empresa resolvió que el directivo señalado por presuntos hechos de acoso sexual e intimidación quede apartado de cualquier actividad dentro de la compañía hasta que finalice el proceso.
La investigación será realizada por el estudio jurídico australiano MinterEllison, contratado de manera externa para analizar las acusaciones. Por el momento, Fortescue no dio a conocer el nombre del empleado involucrado ni adelantó conclusiones sobre las denuncias.
La decisión supone un giro en relación con lo que la empresa había informado pocos días atrás. Durante la presentación de los resultados financieros, Agustín “Gus” Pichot, ejecutivo argentino que integra la estructura de Fortescue, había explicado que, de acuerdo con el asesoramiento legal y de gobernanza recibido, no era necesario retirar al directivo de sus funciones mientras se desarrollaba la investigación.
Sin embargo, la compañía volvió a consultar a especialistas externos y, a partir del avance del caso, modificó esa determinación. Desde Fortescue indicaron que el trabajador permanecerá sin desempeñar tareas para la empresa hasta que concluyan las investigaciones.
La conexión con San Juan

La situación generó especial interés en la provincia debido a que Fortescue mantiene dos áreas de exploración minera en territorio sanjuanino.
Uno de los proyectos es Nacimiento, localizado en el departamento Iglesia, aproximadamente a 40 kilómetros de Rodeo y a una altura superior a los 3.500 metros sobre el nivel del mar. El segundo es Susana, ubicado en Calingasta, a unos 150 kilómetros de la localidad cabecera y con sectores que superan los 4.600 metros de altura.
Ambas iniciativas atraviesan una fase temprana de exploración y están vinculadas con la búsqueda de minerales considerados estratégicos para la transición energética.
Pichot, en el centro de la escena

El argentino Agustín “Gus” Pichot quedó relacionado con el episodio debido al cargo que ocupa dentro de Fortescue y, principalmente, por sus declaraciones realizadas la semana pasada.
El exjugador de Los Pumas llegó a la compañía en 2018 y comenzó trabajando en el desarrollo de las actividades vinculadas con minería, energía e infraestructura en América Latina. Con el paso de los años fue adquiriendo mayores responsabilidades dentro de la empresa australiana.
Durante la última presentación de resultados, Pichot había defendido la decisión inicial de mantener al ejecutivo investigado en su puesto, al señalar que esa alternativa había sido respaldada por el asesoramiento recibido. Días después, Fortescue cambió el criterio y resolvió apartarlo temporalmente.
Las denuncias se dan en medio de un debate en la minería australiana
El caso aparece mientras la industria minera de Australia enfrenta cuestionamientos relacionados con el ambiente laboral, el acoso y la discriminación.
Fortescue informó que durante su último ejercicio fiscal contabilizó 98 incidentes considerados de carácter psicosocial, una categoría que contempla diferentes situaciones vinculadas con el comportamiento y las condiciones dentro del ámbito de trabajo. Según los datos difundidos por la empresa, el número fue un 20% menor al registrado durante el período anterior.
La compañía cuenta con más de 16.000 trabajadores y reconoció además que durante el último ejercicio desvinculó a 11 empleados por violaciones a las normas internas relacionadas con discriminación y acoso sexual.
Dentro de los reportes registrados por la minera se incluyeron 13 denuncias por contacto sexual inapropiado, 10 vinculadas a acoso sexual y otra relacionada con una presunta agresión sexual.
A este escenario se sumó, en julio, una demanda colectiva contra Fortescue por supuestas conductas inapropiadas en el ámbito laboral, entre ellas hechos de acoso sexual y discriminación de género.
La acción judicial fue impulsada por el estudio JGA Saddler, que también promovió reclamos contra otras dos grandes empresas del sector minero australiano: BHP y Rio Tinto.
Mientras tanto, la investigación sobre el ejecutivo de Fortescue continúa y la compañía todavía no difundió su identidad ni los resultados del proceso.