Una patada en el rostro, un cuchillo y una vieja disputa por dinero terminó en una causa penal

Una patada en el rostro, un cuchillo y una vieja disputa por dinero terminó en una causa penal

La noche del 8 de agosto de 2025 terminó en una violenta agresión en Rivadavia. Cerca de las 22:30, un hombre que se encontraba sentado en la vereda de su domicilio fue sorprendido por Omar Alejandro Décima Garay, quien se acercó y, sin que mediara una discusión previa en ese momento, le dio una fuerte patada en el rostro.

El golpe provocó lesiones en distintas zonas de la cara. La víctima terminó afectada en ambos ojos, el pómulo izquierdo y el tabique, además de sufrir sangrado como consecuencia del ataque.

Pero la situación no terminó con la agresión física. Según la investigación, Décima Garay también habría amenazado al damnificado mediante insultos y la exhibición de un cuchillo.

Detrás del episodio existía un conflicto previo entre ambos. De acuerdo con lo establecido durante la investigación, los protagonistas mantenían diferencias de vieja data que estarían relacionadas con cuestiones de dinero.

A partir de las pruebas reunidas, la UFI Genérica impulsó la investigación penal contra Décima Garay como presunto autor de los delitos de lesiones graves y amenazas. Ambos hechos fueron considerados en concurso real.

La causa tuvo un nuevo capítulo este lunes 31 de agosto de 2026, cuando se realizó una audiencia de suspensión del proceso. Durante la instancia, el juez de Garantías Guillermo Adárvez homologó el acuerdo alcanzado y estableció una serie de condiciones que el imputado deberá cumplir durante el próximo año.

Entre las medidas fijadas, deberá realizar 24 horas mensuales de tareas comunitarias durante 3 meses en la Municipalidad de Rivadavia o en el lugar que determine la OMA.

Además, deberá pagar una reparación simbólica de $150.000 a favor del denunciante. El monto será abonado en 3 cuotas de $50.000, con vencimiento el 15 de septiembre, 15 de octubre y 15 de noviembre de 2026.

La resolución también establece una medida de protección para la víctima. Durante un año, Décima Garay tendrá prohibido acercarse o realizar cualquier acto que pueda resultar perturbador para el denunciante.

De esta manera, el expediente quedó sujeto al cumplimiento de las reglas de conducta impuestas por la Justicia durante el período de suspensión.