Ullum y Punta Negra se preparan para un gran deshielo

Ullum y Punta Negra se preparan para un gran deshielo

Después de años de sequía, los diques de San Juan se preparan para recibir un caudal de agua que cambiará su paisaje. Las intensas nevadas del invierno en la cordillera alimentan la expectativa de una temporada hídrica distinta a las anteriores. Mientras se espera el deshielo, un recorrido aéreo permitió ver cómo están hoy los embalses de Ullum y Punta Negra, dos de los paseos más visitados en el verano sanjuanino.

La última vez que los cuatro diques de la provincia tuvieron una temporada de abundancia fue en el ciclo 2016/2017. Después llegaron años de escasez que se notaron en el paisaje: en Punta Negra la costa se extendió tanto que se habilitaron estacionamientos casi a la orilla del agua. En Ullum, en cambio, quedó al descubierto un gran terreno seco, cubierto de champas, arbustos y hasta árboles donde antes había agua.

Ese escenario empezará a cambiar pronto. «Sabemos que vamos a llenar los diques rápidamente», aseguró esta semana José María Ginestar, director de Hidráulica.

Las expectativas se apoyan en las importantes nevadas que cayeron en la cordillera. Este viernes la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) presentó el primer pronóstico hídrico para el ciclo que va de octubre de 2026 a septiembre de 2027. El estudio calcula que el río San Juan tendrá un escurrimiento promedio de 1.653 hectómetros cúbicos (Hm³), un 120% más que en el período anterior.

El cálculo anticipa una recuperación importante para la provincia, que podría volver a ver postales que no se repiten hace casi una década en sus principales espejos de agua. Un sobrevuelo registró el estado actual de los dos embalses, con las marcas que dejó la sequía pero también los primeros cambios que anticipan la llegada de más agua.

De los dos diques, Ullum es el que muestra con más claridad los cambios de los últimos meses. Todavía conserva grandes extensiones de tierra seca, pero el aumento del nivel del agua ya se nota en varios sectores. En El Embarcadero, quienes cuidan el lugar dicen que el crecimiento del embalse se ve prácticamente todos los días.

El cambio se nota más en el paredón. Mientras el agua sale hacia el río, la pared este del embalse muestra hasta dónde subió el nivel. Los tachos de basura ubicados debajo del paredón y junto a la costa ya quedaron tapados por el agua, y el cartel que advertía sobre el peligro terminó totalmente sumergido.

Otro sector que muestra el avance es la costa frente a El Castillito. Ahí, el espacio de playa que meses atrás usaba mucha gente para pescar se fue achicando, en contraste con la ancha franja de tierra que se veía cuando el nivel del agua era más bajo. Según los datos de Hidráulica, el dique tiene una cota máxima de 768 metros sobre el nivel del mar (msnm) y hoy está en los 760,33 msnm, por encima de los 757 msnm de diciembre pasado.

En Punta Negra, el comportamiento del embalse fue distinto en los últimos meses: su nivel tuvo subas y bajas, algo que quienes trabajan en los paradores notan en el movimiento de las rampas flotantes que se usan para entrar al agua con kayaks, catamaranes y otras embarcaciones. El embalse tiene una cota máxima de 950 msnm. A fines de agosto llegó a los 927 msnm, el mismo nivel máximo del año pasado, y hoy se ubica en los 924,11 msnm, según los registros de Hidráulica.

El cambio más importante podría verse en la costa. Durante los años de escasez, el retroceso del agua dejó al descubierto una superficie tan grande que se habilitaron estacionamientos junto al embalse, una postal que tiene los días contados si se confirma el aumento de caudal esperado. Con la subida del agua, ya no se podrá dejar los autos junto a la costa como ocurre hoy: los visitantes deberán estacionar más arriba, en el sector de los miradores.

Así, lo que hoy es una extensa franja de tierra y cemento se prepara para volver a ser espejo de agua, un cambio que también modificará la forma en que se usan los paradores y los espacios recreativos cada verano. Mientras la cordillera conserva la nieve que alimentará los ríos durante el deshielo, Ullum y Punta Negra muestran una postal que cambiará en poco tiempo.