
El papa León XIV recibirá el alta médica este sábado, luego de permanecer internado en el hospital Gemelli de Roma, donde fue sometido a una cirugía para extirparle un tumor canceroso en el pulmón derecho. La decisión fue confirmada por el Vaticano tras una evaluación favorable de su estado de salud.
El pontífice, de 71 años, ingresó al centro médico el martes y fue intervenido para que los profesionales le extirparan el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se encontraba la lesión.
La decisión de autorizar su salida del hospital se tomó después de analizar los resultados de los estudios realizados durante la mañana del sábado. En un comunicado difundido por la Santa Sede, sus médicos, Luigi Carbone y Stefano Margaritora, señalaron: “A tenor de los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana y la evaluación del cuadro clínico, el Santo Padre es considerado apto para recibir el alta”.
Según informó el Vaticano, León XIV abandonará el hospital a comienzos de la tarde y regresará a su residencia. Además, está previsto que el domingo rece el Ángelus desde una ventana de su departamento, una práctica que habitualmente realiza desde el Palacio Apostólico, frente a la plaza de San Pedro.
En ocasiones anteriores, los papas Juan Pablo II y Francisco también encabezaron esa oración desde una ventana del hospital Gemelli durante sus respectivas internaciones.
Los preparativos para la gira por Sudamérica
Mientras avanza la recuperación del pontífice, el Vaticano confirmó que continúan los preparativos para el viaje que tiene previsto realizar por Sudamérica entre el 6 y el 17 de noviembre. La agenda contempla visitas a Uruguay, Argentina y Perú.
La continuidad de la gira había generado interrogantes debido a la situación médica del Papa y a la posibilidad de que debiera modificar sus planes por recomendación médica.
Sin embargo, un portavoz de la Santa Sede aseguró que “los preparativos siguen”, por lo que, hasta el momento, se mantiene el cronograma previsto.
Días atrás, el cardenal Pietro Parolin había señalado que la realización del viaje dependería de la evolución del cuadro de salud del pontífice. Por ahora, el alta hospitalaria marca un nuevo paso en su recuperación, mientras el Vaticano sigue de cerca su evolución y la continuidad de sus compromisos.