
En Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y San Luis se multiplican los locales cerrados por la caída del consumo. En San Juan, en cambio, el comercio se mantiene activo gracias al llamado «efecto minería», el impulso económico que genera la actividad extractiva sobre el consumo y las inversiones de la provincia.
Carlos Iramain, presidente de la Cámara de Comerciantes Unidos de San Juan, contó a este diario que la provincia sigue atrayendo inversores de otras partes del país. Según explicó, varias firmas de Buenos Aires están abriendo sucursales en el microcentro sanjuanino, algo que no ocurre en otras provincias golpeadas por la recesión.
Iramain reconoció que muchos comercios hoy trabajan con ganancias más chicas, apenas para cubrir el alquiler, los sueldos y los servicios. Pero explicó que las empresas que llegan apuestan a instalar su marca en San Juan y esperar a que la minería alcance su mayor producción para ganar más clientes.
El cambio no es solo en las inversiones: también cambió la forma en que la gente paga. Iramain dijo que el efectivo prácticamente desapareció de los comercios: «el efectivo está muy lejos de lo que sabía ser, hoy es todo a través de las plataformas digitales».
Las billeteras virtuales, con Mercado Pago a la cabeza, crecieron al menos un 10% respecto del año pasado en la provincia. Ese crecimiento desplaza cada vez más a la tarjeta de crédito tradicional en los comercios sanjuaninos.
Iramain explicó por qué conviene más esta forma de pago: «las plataformas te permiten pedir un crédito en la misma aplicación y pagar de contado o por transferencia en el comercio. El cliente obtiene el descuento por pago contado en el mostrador y la cuota se la debitan el mes que viene». Según dijo, esa combinación termina siendo más económica que pagar directamente con tarjeta de crédito.