San Martín encontró una luz y se ilusiona con la recta final

San Martín encontró una luz y se ilusiona con la recta final

San Martín necesitaba una señal. Y quizás la encontró en uno de esos partidos que parecen perdidos y que terminan transformándose en una inyección de confianza. El Verdinegro derrotó 3-2 a Midland en Concepción, consiguió su tercer triunfo consecutivo, extendió a seis partidos su racha sin derrotas y, después de mucho remar, volvió a meterse en zona de clasificación.

La victoria tuvo todos los condimentos de un equipo que todavía está buscando su mejor versión, pero que en los últimos partidos comenzó a mostrar algo que puede resultar fundamental para la recta final: carácter para no darse por vencido.

San Martín sumó 12 de los últimos 18 puntos en juego, convirtió siete goles en sus tres presentaciones más recientes y ahora afrontará las fechas decisivas del campeonato con una realidad diferente a la que tenía algunas semanas atrás.

Además, hubo un dato especial en la victoria ante Midland: el Pulpito convirtió su primer gol del año, en una jornada que terminó teniendo un valor mucho mayor que los tres puntos.

Los números de Schiaparelli

Alejandro Schiaparelli acaba de cumplir una rueda al frente del plantel sanjuanino. En sus primeros 19 partidos como entrenador, consiguió 10 triunfos, cuatro empates y cinco derrotas.

En ese recorrido obtuvo 34 de los 57 puntos en juego, lo que representa el 60% de efectividad.

Pero hay un dato todavía más alentador para San Martín: jugando en Concepción, el equipo de Schiaparelli disputó nueve encuentros, ganó seis, empató dos y solamente perdió uno. Es decir, consiguió 20 de los 27 puntos posibles como local.

La campaña también muestra una diferencia entre las dos mitades de su ciclo: en la primera rueda consiguió 19 de 30 puntos, mientras que en la segunda lleva 15 de 27.

Son números que permiten entender por qué, pese a algunos tropiezos, el Verdinegro todavía tiene motivos para creer.

Una remontada que también vale

El 3-2 ante Midland tuvo además el valor agregado de haber conseguido dar vuelta un partido. San Martín no remontaba un resultado desde el 30 de septiembre de 2023, cuando había derrotado a CADU en San Juan.

Y Schiaparelli puso el foco justamente en aquello que apareció cuando el partido se complicó: la actitud.

“En esta clase de partidos difíciles, a veces cuando no se puede encontrar la pelota y no se puede jugar todo el partido como uno quisiera, la actitud, el sacrificio y el compromiso como lo tuvimos en este partido es muy importante”.

El entrenador reconoció que el equipo tuvo un primer tiempo de buen nivel, aunque luego sufrió una merma en su funcionamiento.

“Tuvimos un solo error en el primer tiempo y fue por una falta de comunicación, fue lo único que tuvieron. Después creo que hicimos un buen primer tiempo, donde movimos la pelota, fuimos intensos y generamos bastantes situaciones de gol”.

Sin embargo, Midland consiguió complicarlo en el complemento. San Martín perdió intensidad, sufrió en el mediocampo y quedó demasiado partido entre sus líneas.

“Nos ganaron bastante en medio campo, quedaban un poco partidos entre los volantes y los delanteros y nos metían esos pases filtrados ahí donde ellos estaban un poquito más frescos, un poquito más rápidos y nos terminaban desequilibrando mucho por fuera”.

También destacó la lectura del entrenador rival, que con los cambios obligó al Verdinegro a retrasarse.

“El técnico de ellos hizo dos buenos cambios, puso dos delanteros donde nos obligó a fijar a los cuatro en el fondo, a los dos extremos. Los dos delanteros jugaron mano a mano todo el tiempo y eso también hizo que tuviéramos que defender un poco más atrás”.

La rebeldía que alimenta la ilusión

Pero si hubo una palabra que quedó flotando después de la victoria fue rebeldía. Esa capacidad de seguir buscando cuando el partido se puso cuesta arriba y Midland llegó a dar vuelta el marcador.

San Martín no se entregó. Fue a buscarlo y terminó consiguiendo una victoria que puede tener un peso enorme cuando llegue la hora de hacer las cuentas.

“Creo que este partido se ganó con esa rebeldía de querer sacarlo adelante, más allá de que después lo íbamos perdiendo. Y es un golpe muy duro que te lo den vuelta al marcador. Pero creo que hay mucho mérito de los chicos que fueron hacia adelante a buscar el partido y no se dieron por vencidos”.

Ahora aparece Quilmes en el horizonte. Y el próximo desafío será confirmar que esta racha no es solamente un buen momento, sino el comienzo de una reacción capaz de sostenerse hasta el final.

San Martín ya está otra vez entre los que pelean por la clasificación. Todavía no consiguió nada, pero después de varias semanas de dudas, finalmente aparece una luz. Y mientras esa luz siga encendida, el Verdinegro tiene derecho a ilusionarse.