Kicillof habló de una alternativa nacional: “No me interesa una construcción a control remoto”

Kicillof habló de una alternativa nacional: “No me interesa una construcción a control remoto”

Axel Kicillof volvió a poner el foco en la construcción política a nivel nacional y, durante un acto en Avellaneda, marcó diferencias con cualquier esquema que se defina exclusivamente entre dirigentes. El gobernador bonaerense cerró este sábado el plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro y sostuvo que el espacio debe ampliar su presencia territorial y sumar sectores de distintas provincias.

Ante militantes y dirigentes que participaron del encuentro realizado en la Universidad Tecnológica Nacional de Villa Domínico, Kicillof cuestionó los acuerdos políticos alejados de las bases y lanzó una de las frases centrales de su discurso.

“No me interesa una construcción a control remoto. Tenemos que escuchar, tenemos que sumar, tenemos que organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”, expresó.

El mandatario bonaerense planteó que la construcción de una alternativa política no puede quedar limitada a Buenos Aires y destacó las recorridas que realizó durante las últimas semanas por distintas provincias, entre ellas Tierra del Fuego, Chaco, Corrientes, La Pampa, Córdoba y Misiones.

Según explicó, durante esas visitas mantuvo encuentros con estudiantes, trabajadores, empresarios, productores, comerciantes, dirigentes políticos y organizaciones sociales. A partir de esas reuniones, sostuvo que encontró problemáticas similares en diferentes regiones del país.

“Para construir una alternativa nacional primero hay que escuchar a la Argentina”, afirmó.

El encuentro del MDF reunió a dirigentes y militantes de distintas provincias y tuvo diez plenarios temáticos. Desde el espacio plantearon la actividad como una instancia para ampliar la estructura política más allá de la provincia de Buenos Aires y avanzar en una construcción federal.

Durante su intervención, Kicillof también cuestionó al gobierno de Javier Milei por sus políticas económicas y por el impacto que, según sostuvo, tienen sobre las provincias, el empleo, la producción, la obra pública, la educación y la salud.

“Con Milei la Argentina no solo no va bien, es exactamente al revés. En Argentina se está produciendo una verdadera catástrofe”, manifestó.

El gobernador también rechazó asociar la estabilidad únicamente con las cuentas públicas y puso el eje en la situación de los hogares. “No hay estabilidad si las familias no llegan a fin de mes. No hay orden si los hogares están tapados de deuda”, señaló.

En otro tramo de su discurso, Kicillof reivindicó las gestiones de Juan Domingo Perón, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. “El pueblo argentino vivía mejor con Perón, con Néstor y con Cristina. Había más derechos”, afirmó.

A partir de esa definición, también se refirió a la situación judicial de la expresidenta y sostuvo que “Cristina está injustamente presa”, al considerar que su situación busca, según su interpretación, disciplinar al espacio político.

El gobernador bonaerense planteó además que el peronismo debe tener un papel central en la construcción de una nueva alternativa, aunque consideró que el espacio deberá incorporar a sectores que no forman parte de esa tradición política.

En ese sentido, habló de la necesidad de construir una mayoría que no surja de acuerdos cerrados entre dirigentes.

“Una negociación secreta de las cúpulas” o “una rosca a espaldas de la sociedad” no son, según planteó, el camino para consolidar esa alternativa. Su propuesta, en cambio, es desarrollar la construcción “desde abajo, a la luz del día y de cara a la sociedad”.

Kicillof también hizo referencia a quienes votaron a Milei y sostuvo que la discusión debe centrarse en comprender qué llevó a esos sectores a respaldar al actual Presidente.

“Tenemos que preguntarnos qué promesas incumplidas y qué experiencias fallidas los hicieron pensar que un experimento como el de Milei podía dar soluciones”, afirmó.

Y agregó una definición dirigida a su propio espacio político. “El problema no es que muchos lo hayan votado; el problema es preguntarnos qué hacemos nosotros para construir una alternativa”.

Hacia el final del acto, el gobernador bonaerense planteó que esa alternativa debe ofrecer respuestas concretas a sectores afectados por la situación económica y mencionó entre las principales demandas el empleo, los ingresos, el acceso a la educación, la vivienda y la posibilidad de desarrollar un proyecto de vida.

También dejó una señal sobre su propia disposición a participar de esa construcción. “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo, pero sobre todo, que nos permita empezar una etapa distinta”, afirmó.

El encuentro de Avellaneda se desarrolló en un contexto de nuevas tensiones dentro del peronismo bonaerense y mientras distintos sectores avanzan con sus propios espacios de construcción política de cara al escenario de 2027. Kicillof, por ahora, concentra su discurso en el armado territorial y nacional del MDF, aunque sus movimientos son seguidos como parte de la discusión sobre el futuro del peronismo.