
A menos de una semana del accidente ferroviario de Toledo que conmocionó a España, un nuevo descarrilamiento se registró en Barcelona, donde tres vagones de carga chocaron contra una locomotora en una vía privada.
El accidente tuvo lugar este martes en un desvío ferroviario de la empresa Cargill, donde tres vagones descarrilaron por causas que todavía se desconocen e impactaron contra una locomotora de un tren de carga que se encontraba en el lugar.
Según los primeros informes, no hubo víctimas fatales. El maquinista fue la única persona trasladada a un centro médico, aunque no presentaba heridas de gravedad.
A pesar del hecho, la circulación de los trenes de cercanías de Rodalies funcionó con normalidad y no se registraron interrupciones en el servicio, ya que el accidente ocurrió en un desvío ferroviario privado.
Renunció el ministro de Transporte de España tras el brutal choque de trenes en Toledo
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, presentó su renuncia tras la catástrofe ferroviaria de Urda, en Toledo, un siniestro que se cobró la vida de 69 personas. El anuncio se produjo durante una caldeada sesión en el Congreso de los Diputados, donde el propio funcionario reconoció la gravedad de los hechos.
En este sentido, sostuvo que lo sucedido volvía insostenible su continuidad: “La decisión la tomé no bien tuve conocimiento de la tragedia. Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo tras dos accidentes en menos de un año, tenga o no responsabilidad en ellos”, afirmó este martes ante el recinto.
La dimisión representa un duro revés para la administración del presidente Pedro Sánchez, a menos de un mes de las elecciones generales fijadas para el 29 de noviembre.
Tragedia en España: las explicaciones sobre la falla en la línea del AVE
Durante su comparecencia, el saliente ministro defendió la inversión pública y el estado de la red de alta velocidad Madrid-Sevilla, escenario del trágico episodio.
En ese sentido, aseveró que la traza “no es una infraestructura ni abandonada ni olvidada”, al tiempo que recordó que la gestión actual había puesto en marcha un plan de renovación por 780 millones de euros.
Al reconstruir los momentos previos al impacto, Puente detalló fallas operativas clave. Según su testimonio, el centro de control de Adif —el organismo público a cargo de la red ferroviaria— autorizó desde la estación de Atocha que el tren AVE retomara su marcha a velocidad normal.
Dicha orden se emitió a pesar de que se encontraba fuera de servicio el sistema LZB —mecanismo de seguridad encargado de regular la velocidad de las formaciones— y de que sobre la misma vía se hallaba detenido un tren perteneciente a la empresa Iryo.
Fuerte cruce y reproches en el recinto
La presentación parlamentaria se desarrolló en un clima de extrema tensión, con duros cuestionamientos de la oposición e incluso reclamos de dimisión previa por parte de distintos bloques. Desde el Partido Popular, la portavoz Ester Muñoz le recriminó al funcionario que su responsabilidad «no es explicar accidentes mortales», sino evitarlos.
Por su parte, la diputada de Vox, Pepa Millán, arremetió con dureza al preguntarle si “puede conciliar el sueño con 116 muertes a sus espaldas”, en referencia a la suma de víctimas fatales registradas en los dos siniestros ocurridos durante el último año.
Las repercusiones también alcanzaron a los aliados del oficialismo. La coalición Sumar, socia del PSOE en el Gobierno, solicitó su alejamiento del cargo aclarando que no le atribuía la culpabilidad directa del hecho. En tanto, Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana, evitó pedir la dimisión, pero apuntó a las fallas estructurales del servicio, señalando que un error humano en este contexto «refleja un sistema de seguridad fallido».