
Los conductores de Sarmiento deberán prestar especial atención si circulan con escapes modificados, ya que la Comisaría 8ª comenzó a aplicar la ordenanza que establece controles y sanciones para los vehículos que utilicen sistemas de escape que no se encuentren dentro de lo permitido.
La medida apunta principalmente a combatir los ruidos excesivos generados por motocicletas y otros vehículos, una problemática que desde hace tiempo forma parte de los reclamos de vecinos de distintas localidades del departamento.
A partir de los procedimientos realizados por la Policía, será luego el Juzgado de Paz de Sarmiento el organismo encargado de aplicar las sanciones correspondientes de acuerdo con lo establecido por la normativa.
Y la advertencia para los conductores es clara: no se trata solamente de una multa económica.
La ordenanza contempla también el decomiso y la destrucción del escape que no cumpla con las condiciones reglamentarias. Es decir, quienes sean detectados circulando con un dispositivo no autorizado podrían terminar perdiéndolo además de afrontar la sanción económica correspondiente.
Si hay reincidencia, el problema puede ser mayor
La situación se vuelve todavía más complicada para quienes vuelvan a ser detectados infringiendo la normativa.
En los casos de reincidencia, las consecuencias previstas son más severas y pueden llegar incluso a la inhabilitación para conducir.
Por eso, desde el comienzo de estos controles, la recomendación para los conductores es revisar las condiciones de sus vehículos y evitar circular con escapes modificados que puedan encontrarse fuera de lo establecido por la ordenanza.
Un reclamo que viene de los vecinos
El problema de los escapes modificados no es nuevo en Sarmiento. El ruido producido especialmente por motocicletas se transformó en un reclamo recurrente de vecinos de diferentes sectores del departamento.
Pero la discusión sobre los ruidos excesivos también adquirió en los últimos meses una dimensión vinculada a la inclusión y la salud de personas con sensibilidad auditiva.
Durante una actividad de concientización sobre el autismo realizada en Sarmiento, una mamá expresó mediante una carta las dificultades que los ruidos fuertes pueden generar en personas con esta condición.
En ese contexto, el pedido de reducir los escapes ruidosos dejó de ser solamente una cuestión vinculada a la convivencia entre vecinos y pasó a formar parte también de una discusión sobre cómo construir espacios públicos más respetuosos y accesibles para todos.
Con los controles ya en marcha, quienes circulen por Sarmiento deberán tenerlo en cuenta: si el escape está modificado y no cumple con la normativa, la consecuencia puede ir mucho más allá de una multa.