
La provincia de
San Juan se convirtió en el escenario del debate sobre el cumplimiento
normativo y la integridad al albergar las 1° Jornadas Nacionales de Ética y
Compliance y las 9° Jornadas Nacionales de Sostenibilidad. El
encuentro, organizado por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de
San Juan en conjunto con la Federación Argentina de Consejos
Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), reunió a especialistas,
instituciones y empresas para analizar el impacto directo del compliance en la
gestión institucional pública y privada.
Gustavo
Nigohosian: «El compliance no es solo cumplir la ley, es un mecanismo de
gestión de negocios»
El especialista
en Ética y Compliance, coordinador de la comisión afín en FACPCE y director de
Governance School en la UMSA, Gustavo Nigohosian, enfatizó que la integridad
corporativa trasciende la mera obediencia legal.
«Cumplir
con la ley viene desde el momento mismo en que nació la República. Compliance
significa mapear los riesgos en cuatro dimensiones (eficiencia en recursos,
cumplimiento regulatorio, calidad de información y prevención de fraudes) para
diseñar controles profesionales y monitorear su evolución».
Nigohosian
advirtió que el fraude suele absorber el 5% de los ingresos brutos de
las organizaciones, por lo que contar con un programa sólido de integridad se
traduce en eficiencia financiera y prevención de pérdidas. Asimismo, explicó
que las organizaciones atraviesan tres etapas para adoptar estos programas: coacción
(por imposición legal), conveniencia (para integrarse a cadenas de valor
exigentes) y convicción (un cambio cultural profundo que demanda
alrededor de ocho años).
El especialista
remarcó que estas herramientas aplican por igual al sector público y al
privado, articulándose sobre cinco componentes transversales esenciales:
- Compromiso firme y visible de la alta dirección o
autoridades.
- Mapeo continuo de riesgos.
- Diseño e implementación de
controles.
- Línea de denuncias operativa y protegida.
- Capacitación constante y
readecuación anual
del sistema.
autoridades.
controles.
readecuación anual
del sistema.
Además, sostuvo
que una decisión institucional es transparente cuando cumple cuatro criterios:
se aprueba en el nivel adecuado, cuenta con un análisis razonable de riesgos,
privilegia el interés de la institución sobre el personal y deja registro
fundamentado de lo actuado.
Contador
Marcelo Pinto: «Un cambio cultural indispensable para preparar a los
proveedores y PyMEs locales»
Por su parte,
el Contador sanjuanino Marcelo Pinto destacó la oportunidad estratégica que
representan estas jornadas para San Juan, haciendo hincapié en la urgencia de
capacitar al tejido empresarial local.
Pinto señaló que,
ante la llegada de grandes inversiones corporativas y mineras a la región, las
empresas exigirán a sus proveedores procesos de debida diligencia en
materia de transparencia y cumplimiento normativo.
«Queremos
que la gente se capacite porque ninguna empresa va a contratar a un proveedor
sin hacer su debida diligencia. Si el proveedor local no está preparado, la
empresa buscará otro tipo de proveedor. Como sanjuaninos debemos estar
listos».
El profesional
definió a los programas de integridad como un «escudo» de
tranquilidad para las organizaciones, permitiendo identificar y mitigar
riesgos para operar de forma consciente y segura.
Hacia un
fortalecimiento integral
Los referentes coincidieron en que la ética y el compliance no constituyen un
simple trámite o sello formal, sino una transformación cultural sostenible.
Su implementación efectiva resulta determinante para fortalecer la gobernanza,
optimizar el uso de los recursos y consolidar la confianza en las instituciones
públicas y privadas del país.