Dolor en San Juan: falleció trágicamente la querida profesora Anabel Albornoz en un choque sobre la Ruta 510

Dolor en San Juan: falleció trágicamente la querida profesora Anabel Albornoz en un choque sobre la Ruta 510

La provincia de San Juan se viste de luto tras conocerse la trágica partida de Anabel Sonia Albornoz, una querida y reconocida profesora de música, emprendedora y referente solidaria de la provincia, quien falleció a los 52 años de edad tras sufrir un siniestro vial sobre la Ruta Provincial 510.

El hecho ocurrió alrededor de las 6:50 de la mañana del sábado 7 de noviembre de 2026 en el departamento Valle Fértil, aproximadamente a 8 kilómetros al sur de la localidad de Marayes. De acuerdo con las pericias preliminares recabadas por personal de la UFI Delitos Especiales, la docente circulaba al mando de una motocicleta Voge de 300 cc en sentido sur-norte. Al ingresar a un tramo en curva, por razones que se investigan, perdió el control de su rodado, derivó hacia la banquina e impactó de lleno contra el guardarraíl, lo que le provocó la muerte en el acto. Las autoridades informaron que no se detectaron indicios de participación de terceros en el accidente.

Profunda consternación en la comunidad educativa

La triste noticia causó un hondo pesar en el ámbito educativo y cultural sanjuanino, especialmente en la comunidad del Colegio Don Bosco (Salesianos San Juan), institución donde dejó una huella imborrable a través de su labor pedagógica.

A través de un sentido comunicado institucional, las autoridades escolares y la comunidad salesiana expresaron su dolor:

«El Colegio Don Bosco comunica con profundo pesar el fallecimiento de nuestra querida docente, Anabel Albornoz. Su vida fue un testimonio de pasión por la música, solidaridad desbordante y una profunda fe en María Auxiliadora, dejando una huella imborrable en nuestra Comunidad. Su ejemplo nos inspira. Acompañamos con oraciones y un abrazo fraterno a su esposo Pablo y a sus hijos Pablito y Tomy, y a toda su familia, en este momento de dolor. Rezamos por su eterno descanso, confiando en el glorioso reencuentro de la Resurrección. Descansa en paz.»