Argentina comenzó el reemplazo de los históricos FAL por fusiles israelíes ARAD

Argentina comenzó el reemplazo de los históricos FAL por fusiles israelíes ARAD
 El Gobierno presentó este martes los primeros 250 fusiles ARAD-5 y ARAD-7 comprados a Israel, con los que comenzará el reemplazo progresivo de los históricos FAL y de los M-16 que utilizan las Fuerzas Armadas.
Durante el acto, realizado en el Regimiento de Infantería 1 Patricios, el jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante Marcelo Dalle Nogare, señaló que también se estudia la posibilidad de ensamblar o fabricar el nuevo armamento en la Argentina. 
La incorporación abre una transición para las tres fuerzas, después de décadas de uso del Fusil Automático Liviano. «No es habitual que una generación militar tenga el privilegio de vivir el cambio de su armamento individual», afirmó el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, quien encabezó la presentación. 
Cómo se repartirán los nuevos fusiles
Según detalló el sitio especializado Zona Militar, el Ejército recibirá 50 ARAD-7, mientras que la Fuerza Aérea y la Infantería de Marina tendrán 100 ARAD-5 cada una. El lote forma parte de una primera compra de 1.600 unidades, de acuerdo con la información de Pucará Defensa.
Ambas variantes fueron desarrolladas por Israel Weapon Industries (IWI), pero utilizan distintos calibres: el ARAD-5 emplea munición de 5,56 × 45 milímetros y el ARAD-7, de 7,62 × 51 milímetros, el mismo cartucho del FAL. 
Según el Ministerio de Defensa, los fusiles incorporan miras electroópticas de punto rojo MEPRO M-5 y una plataforma de menor peso, con mayor capacidad para integrar accesorios y nuevas tecnologías. 
La posibilidad de producirlos en la Argentina
Más allá de la entrega, Dalle Nogare señaló que «se está evaluando la factibilidad de implementar en nuestro país una línea de ensamblaje o fabricación». No precisó plazos ni posibles participantes industriales: la alternativa aún está bajo estudio. El jefe militar vinculó la incorporación con el objetivo de estandarizar el armamento portátil y facilitar la logística y la operación conjunta de las tres fuerzas.
También planteó las responsabilidades que abre el recambio: formar instructores y técnicos, preparar al personal y asegurar el sostenimiento de los sistemas durante toda su vida útil. 
Una selección que comenzó en 2024
El proceso se inició en 2024, cuando el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea definieron sus necesidades y los criterios de evaluación. Durante 2025 se desarrollaron las pruebas de aptitud técnica y operacional, dentro de una selección que analizó propuestas de ocho empresas de la Argentina, Israel, Europa y EEUU. El acuerdo entre los ministerios de Defensa argentino e israelí se firmó en junio de 2026, y la primera partida ingresó al país semanas atrás.
Presti explicó que la elección debía responder a condiciones tan diferentes como la altura, el frío extremo, el calor, la humedad y el monte, además de las misiones específicas de cada fuerza. «Por eso no había que encontrar el mejor fusil en abstracto. Había que encontrar el mejor sistema para nuestra realidad», sostuvo. 
Capacitación y una segunda entrega
El Estado Mayor Conjunto informó que finalizaron las pruebas de recepción y aceptación del primer lote, realizadas por personal técnico del Ejército en Campo de Mayo. Para octubre está previsto que IWI comience los cursos de operación y mantenimiento destinados al personal de las tres fuerzas, un paso previo a la recepción del segundo lote, prevista para el primer trimestre de 2027. 
Para Presti, la incorporación del material deberá acompañarse con cambios en la preparación y las prácticas del personal. «El verdadero salto ocurre cuando una organización modifica su comportamiento frente a una nueva herramienta», afirmó.