
Las Leonas escribieron este sábado una de las páginas más grandes de la historia del deporte argentino. En territorio neerlandés y frente a la selección más dominante del hockey mundial, Argentina se consagró campeona del mundo tras vencer a Países Bajos por 3 a 1 en los shoot-outs, luego de igualar 1 a 1 durante el tiempo reglamentario.
La definición tuvo todos los condimentos de una final histórica. Argentina debió remar desde atrás, resistió los embates de las locales y encontró la igualdad cuando el reloj comenzaba a transformarse en su principal enemigo.
El encuentro fue equilibrado desde el inicio, con ambos equipos disputando cada pelota como si fuera la última. Cristina Cosentino tuvo una intervención fundamental en el primer cuarto al evitar la caída de su arco ante una clara llegada de Países Bajos.
La paridad se rompió recién sobre el cierre del primer tiempo. Yibbi Jansen aprovechó el primer córner corto de las locales y puso el 1 a 0, dejando a Las Leonas obligadas a buscar una reacción en la segunda mitad.
Y la respuesta llegó.
Argentina salió decidida a cambiar la historia. Adelantó sus líneas, comenzó a presionar y acumuló situaciones a través de los córners cortos. Incluso hubo una jugada polémica en la que Eugenia Trinchinetti convirtió tras un rebote, aunque la acción fue invalidada porque previamente se había sancionado un nuevo corto.
Pero Las Leonas no bajaron los brazos.
A falta de pocos minutos para el cierre, en el séptimo córner corto de Argentina, María José Granatto apareció en el área para capturar un rebote y empujar la bocha al fondo del arco. El 1 a 1 llevó la definición a los shoot-outs.
Allí apareció otra vez la figura de Cosentino.
La arquera argentina fue determinante bajo los tres palos y sostuvo al equipo en una definición cargada de tensión. Victoria Granatto abrió la serie con gol, Brisa Bruggesser amplió la diferencia y, tras otra intervención clave de Cosentino, Sofía Cairó tuvo la responsabilidad de sellar la consagración.
No falló.
El 3 a 1 definitivo desató el festejo argentino en Amstelveen. Las Leonas habían derrotado a Países Bajos en su propia casa y alcanzado nuevamente la cima del hockey mundial.
De esta manera, Argentina consiguió su tercera Copa del Mundo, sumando la estrella de 2026 a las conquistas logradas en Perth 2002 y Rosario 2010.
Esta vez, la hazaña tuvo un condimento especial. Las Leonas vencieron a la potencia histórica del hockey femenino, ante su público y en una final dramática que quedará grabada para siempre.
Argentina volvió a rugir en lo más alto del mundo. Las Leonas son, otra vez, campeonas.