
El pago a contratistas de obra pública con títulos capitalizables, imputado a «Aplicaciones Financieras», abre una pregunta incómoda: cuánto del equilibrio fiscal es ahorro y cuánto es gasto que nunca pasó por la caja.

El pago a contratistas de obra pública con títulos capitalizables, imputado a «Aplicaciones Financieras», abre una pregunta incómoda: cuánto del equilibrio fiscal es ahorro y cuánto es gasto que nunca pasó por la caja.