
Miles de personas esperan junio para obtener un cobro plus. Se trata del aguinaldo, que en muchas ocasiones sirve para saldar deudas, ahorrar o bien para gastarlo en necesidades o deseos que hace tiempo buscaban.
El medio aguinaldo se convierte en un recurso clave. En las calles, ya se escucha el murmullo de la expectativa. «Ya está recontra gastado, va directo a la tarjeta», confesó una empleada consultada por TELESOL, reflejando una realidad común: muchas veces, el aguinaldo no alcanza a tocar el bolsillo antes de esfumarse en compromisos financieros.
No todos, sin embargo, cuentan con este beneficio. Hay trabajadores informales que, por su condición laboral, no acceden al cobro del aguinaldo. «No tengo, pero mi marido sí. Yo lo administro, obvio, la jefa. Pero ya está super gastado: en tarjeta, casa, escuela, muchas cosas», comentó entre risas una vecina, dejando entrever cómo la economía familiar se sostiene muchas veces con planificación y esfuerzo compartido.
También hay quienes sueñan con un destino diferente para ese ingreso extra. «Lo voy a usar para viajar. Es lo único que me ilusiona este año», dijo un jubilado, que planea convertir su aguinaldo en un pasaje hacia el descanso.
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