
El consumo per cápita cayó a 47,5 kilos por habitante al año, el registro más bajo de las últimas dos décadas. La pérdida de poder adquisitivo sigue afectando las compras pese a la estabilidad reciente de algunos precios.

El consumo per cápita cayó a 47,5 kilos por habitante al año, el registro más bajo de las últimas dos décadas. La pérdida de poder adquisitivo sigue afectando las compras pese a la estabilidad reciente de algunos precios.