Un 27 de agosto de 1916, se libró la primera batalla del clásico platense, con una victoria del Lobo gracias a un gol en contra del Pincha, marcando el inicio de una rivalidad eterna.
Un 27 de agosto de 1916, se libró la primera batalla del clásico platense, con una victoria del Lobo gracias a un gol en contra del Pincha, marcando el inicio de una rivalidad eterna.