El campeón del mundo en 1994 se mostró enojado con la ausencia del diez del Santos en la selección brasileña y reconoció que «un entrenador nunca puede prescindir de él».
El campeón del mundo en 1994 se mostró enojado con la ausencia del diez del Santos en la selección brasileña y reconoció que «un entrenador nunca puede prescindir de él».