
El pasado viernes, el juez Eugenio Barbera decidió mantener la prisión preventiva para el médico Miguel Amado y el enfermero José Sebastián Castillo, acusados de abusar sexualmente de una paciente dentro del Hospital de Pocito. Ambos seguirán detenidos al menos durante los próximos dos meses, mientras avanza la investigación.
Durante la audiencia de revisión, los imputados presentaron nuevos defensores. Amado fue representado por Oscar Adarvez y una letrada de apellido Díaz, mientras que Castillo quedó bajo la defensa de César Jofré. Pese a los argumentos presentados, el pedido de libertad fue rechazado.
La defensa del médico argumentó que Amado es el principal sostén de su esposa, quien enfrenta un tratamiento oncológico, y que él mismo atraviesa un cuadro de bipolaridad bajo atención psiquiátrica. Sin embargo, el fiscal de la UFI CAVIG, Leonardo Arancibia, se opuso con firmeza, logrando que la medida de coerción siga vigente.
« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »