
La eliminación del cepo cambiario y el rumbo hacia una economía completamente desregulada genera cada vez más incertidumbre en San Juan. Así lo expresaron a TELESOL Laura Vera, titular de la Asociación Amas de Casa del País, y Andrea López, referente del sector supermercadista, quienes coincidieron en que las consecuencias ya se perciben en los bolsillos y en la dinámica comercial diaria, marcada por la remarcación constante de precios y la suspensión de ventas por parte de proveedores.
«Estamos muy preocupadas», remarcó Vera al ser consultada por los últimos anuncios económicos. «Sabemos que cada vez que hay crisis de este tipo, el impacto más fuerte se da en los precios de los alimentos, lo más esencial. Si finalmente se produce una devaluación del 30%, lo primero que se va a encarecer es el combustible y de ahí todo lo demás. Ya venimos golpeadas por los aumentos previos en alimentos, transporte, servicios. Esta situación deja a muchas familias en jaque», advirtió.
Además, recordó lo que ocurrió tras la devaluación de diciembre de 2023, cuando el peso perdió un 118% de su valor: «Las consecuencias no fueron inmediatas, pero a los pocos meses se sintieron con fuerza, sobre todo en las tarifas. Hoy tememos que se repita ese escenario».
Desde el lado empresarial, López detalló que la incertidumbre también afecta directamente a los comercios, que se ven imposibilitados de operar con normalidad. «El viernes pasado ya tuvimos fábricas y molinos que suspendieron ventas. Nos pidieron esperar hasta el lunes para ver qué pasaba con el dólar. Hoy, con un dólar en $1.190 y una devaluación posible del 8%, ya estamos recibiendo listas con aumentos del 5% o 6%», explicó.
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