Antes de que Leo convirtiera lo imposible en rutina, otro argentino ya había hecho del gol una costumbre descomunal: Delio Onnis, un nombre que el fútbol argentino, increíblemente, dejó en el olvido.
Antes de que Leo convirtiera lo imposible en rutina, otro argentino ya había hecho del gol una costumbre descomunal: Delio Onnis, un nombre que el fútbol argentino, increíblemente, dejó en el olvido.