
Tras pasar más de una semana detenida, Morena Rial recuperó su libertad y se instaló en la casa de su hermana Rocío, donde la esperaba su hijo Amadeo, de cuatro meses. Para evitar a la prensa, optó por mantenerse fuera de la vista pública, aunque atendió el portero eléctrico y fue sorprendida por un cronista que le consultó sobre su situación judicial.
La hija de Jorge Rial se enteró de que Alan Fernández, el joven que aún sigue prófugo y con quien habría cometido robos en Villa Adelina, la involucró directamente en los delitos. Según sus declaraciones, fue ella quien le propuso salir a delinquir y hasta le prometió dinero. Molesta por estos dichos, Morena reaccionó con dureza y le exigió a Fernández que se entregue a la justicia.
Al salir de la comisaría, su padre, Jorge Rial, habló sobre la situación y aseguró que, aunque estaba avergonzado y agotado emocionalmente, como padre estaba dispuesto a perdonarla. Sin embargo, remarcó que Morena deberá hacerse responsable de sus acciones y buscar el perdón de quienes resultaron afectados.
La joven se comprometió a comenzar un tratamiento psiquiátrico, tal como lo solicitó el juez, y también expresó su intención de retomar los estudios. Mientras tanto, intenta reacomodar su vida y generar ingresos a través de promociones en sus redes sociales.