
Moody’s elevó la calificación de la deuda argentina a B3 y pasó la perspectiva a Positiva, al destacar una baja en el riesgo de default y avances en la estabilización macroeconómica. La decisión llega en un momento clave para el plan económico de Javier Milei y puede tener impacto en la percepción de los mercados.