
El Hospital Pediátrico Juan P. Garrahan, institución de referencia nacional en salud infantil de alta complejidad, enfrenta una crisis sin precedentes por ajustes gubernamentales, salarios congelados y la fuga de médicos hacia el sector privado.
La médica hepatóloga, Ivone Malla, denunció en una entrevista en la Mil20 que la situación es «una burla a nuestra tarea», mientras residentes y especialistas protestan con paros de 72 horas y actos simbólicos frente al edificio de Parque Patricios.
Los residentes, cuyos sueldos se estancaron en $797.061 mensuales para jornadas de más de 60 horas semanales, exigen una recomposición salarial que compense la pérdida adquisitiva acumulada desde 2024. «Estudiamos 8 años para cobrar $3.000 por hora», rezaban carteles durante el abrazo al hospital esta semana.
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