
Con un tono casi de campaña, Grinman cargó contra los legisladores, defendió a Milei y planteó una disyuntiva moral: «el bien o el mal». Silencio incómodo entre empresarios.

Con un tono casi de campaña, Grinman cargó contra los legisladores, defendió a Milei y planteó una disyuntiva moral: «el bien o el mal». Silencio incómodo entre empresarios.